Platicamos con el legendario actor de cine de terror sobre racismo, George Romero y el arte de hacer cine.

Con cuarenta años de carrera, Ken Foree ha trabajado en más de veinte películas de horror. Y lo que ha hecho no es poca cosa. Éste es el héroe de Dawn of the Dead (1978), la seminal película que dio forma moderna a los zombies; éste es el segundo actor afroamericano que escogió George A. Romero después de Duane Jones en la genial Night of the Living Dead (1968); éste es el intérprete fetiche de Rob Zombie y el personaje de Bubba en la maravillosa From Beyond de Stuart Gordon.

Su primera gran oportunidad en el cine fue con la legendaria cinta de Romero. Entre zombies y centros comerciales, Dawn of the Dead revolucionó el género de horror en los años setenta. Fue el principio de una avalancha de oportunidades para Ken Foree… aunque muchas de ellas giraban en torno al mismo tema. Así, el actor quedó atrapado en roles de policía y en todo tipo de locuras de horror barato.

Ken Foree en Dawn of the Dead (1978).

Y Foree sobrevivió a todos estos papeles hasta ganar un reconocimiento estable en las alocadas y originales películas de Rob Zombie. Con este músico convertido en director, Foree hizo la poco apreciada pero intrigante segunda parte de House of the 1000 Corpses, The Devil’s Rejects, el genial reboot de Halloween y la más reciente The Lords of Salem.

A pesar de que tuvo algunos papeles amables –y que muchos lo recuerdan como el padre de Kenan en el exitoso programa Kenan & Kel de Nickelodeon sus principales logros siempre estuvieron relacionados con el cine de género. Y, en particular, con ese gran papel que lo lanzó al estrellato, allá en 1978, de la mano de George A. Romero.

Es por eso que, cuando llegamos a entrevistarlo, no pudimos evitar preguntarle su opinión sobre la importancia racial de su actuación en Dawn of the Dead. Porque, junto a Duane Jones en Night of the Living Dead, Foree revolucionó la importancia central de los actores afroamericanos en el cine de género hollywoodense.

“Creo que en 1967, cuando George A. Romero, hizo su película, y puso a Duane en el papel principal, no estaba pensando mucho en el racismo y el papel de los afroamericanos. Pero sé que Duane Jones sí sabía la importancia del gesto, que lo sintió. Y mucha gente, en ese momento, lo sintió. Porque muchos me hablaron de eso, me decían: ‘Duane Jones es un afroamericano, es un personaje principal…’ y eso era impresionante.’

El actor Duane Jones en la mítica Night of the Living Dead (1968).

Lo que más le impresionaba a Foree de la actuación de Jones fue que desmitificó, en su momento, el tipo de papel que tenía que tener un actor afroamericano. De hecho, Romero había escrito el papel de un ignorante y burdo conductor de camiones. Pero Jones se negó a interpretar un personaje tan banal e imprimió toda su cultura y elegancia a ese gran protagonista. Con esto, Jones logró evitar todos los estereotipos y, pronto, borró la raza de cualquier apreciación fílmica.

“Cuando Duane Jones fue hacia esa puerta y lo matan en el último momento, produjo un suspiro de dolor en todo el mundo. Porque no fue una cuestión de que fuera negro o asiático o hispánico o blanco; no importaba de qué raza fuera sino que ese hombre que todos querían vivo y que había sido un héroe, murió al último minuto. Y eso fue un gran paso y creo que el mundo entero sintió lo mismo. Creo que importó mucho.”

También nos platicó de su propia experiencia como el protagonista de una película de horror en los años setenta. Porque, entre el papel de Duane Jones y el de Ken Foree pasó una década… y hubo cambios sustanciales.

“La gente me preguntaba cómo me sentía yo por ser el actor principal y sobrevivir, lo que era algo fundamental. Y nunca me di cuenta de eso. ¿Sabes? Filmé la película, fue un éxito, seguí este éxito con varias otras películas y series de televisión, trabajé actuando y nunca pensé que el hecho de sobrevivir en ese momento fuera importante. (…) Nunca pensé que ser un afroamericano y sobrevivir importara tanto para tantos afroamericanos en el país. Muchos años después, gente se me acercaba y me decía: ‘Sobreviviste a los primeros cinco minutos, ¡eso es maravilloso!’ Y me empecé a dar cuenta de que esto le importaba mucho a mucha gente.”

Escena de Dawn of the Dead (1978).

Para Foree, por eso, el clima político actual, en la era de Trump, es preocupante. En los años sesenta, después del movimiento por los derechos civiles, empezaron a cambiar muchas cosas para los afroamericanos. Y el racismo parecía perder terreno ante una cultura estadounidense más respetuosa. Sin embargo, la llegada de Barack Obama al poder volvió a sacar del olvido viejos movimientos tradicionalistas, racistas y nacionalistas.

“Si puedo ser directo, creo que cuando Obama fue presidente creó una cierta atmósfera en Estados Unidos… y esa atmósfera propagó lo que estamos viendo hoy. Porque expuso, para la sorpresa de muchos estadounidenses, tanto blancos, negros, asiáticos y nativos americanos, el racismo. Creo que sorprendió a todos que el racismo estuviera tan presente, tan real, tan poderoso y tan influyente como hace cien años.

Y Foree nos habló también de lo que representó este regreso del viejo racismo del Ku Klux Klan, de los nacionalistas blancos y de la llamada Alt-Right para los afroamericanos frente a los estadounidenses blancos.

No fue un shock tan fuerte para los afroamericanos… aunque sí fue un shock considerable. Pero no fue un shock tan fuerte para los afroamericanos como lo fue para los blancos. Porque muchos estadounidenses blancos quedaron sorprendidos, quedaron pasmados y se sintieron avergonzados por lo que veían, por lo que escuchaban. Y lo podías ver en sus ojos cuando veías las noticias. Veías el miedo y la sorpresa y la vergüenza de que todo esto estuviera pasando; de que esto era, en verdad, parte de Estados Unidos.”

En este sentido, Foree entiende lo mismo que plasmó, a su manera, Jordan Peele en la genial Get Out; esa película que se construye como crítica feroz al racismo blanco liberal. Y el legendario actor también opinó sobre la importancia de la denuncia en el cine.

“Creo que es importante que cualquier película haga un comentario. Y la mayoría de los productores, directores y escritores, están destinados y obligados a hacer una declaración que, de alguna manera, pueda cambiar el mundo, mejorar el mundo o exhibir la lucha humana y lo que podemos hacer para transformarla. O mostrar esta condición para que podamos pensar en ella, para que podamos considerar de lo que se trata nuestra vida, qué significa la humanidad y cuáles son los diferentes niveles del comportamiento humano.”

Get Out (2017).

Si quieren ver a Ken Foree hablando en vivo y a todo color, no dejen de revisar aquí abajo la entrevista que le hicimos. De paso, sientan toda la lucidez de un hombre que ha vivido en el medio del horror americano por más de treinta años porque logró, en los complejos setenta, sobrevivir más de cinco minutos en esas pantallas demasiado blancas.

temas