El sitio Social Images publicó en un tuit la carta que una niña le escribió a LEGO sobre los estereotipos de género. Rápidamente, la carta se viralizó e hizo eco entre varios usuarios de la red.
En pocas palabras, Charlotte Benjamin le pide a la empresa una visión de género más equitativa en sus productos. He aquí la carta:

“Querida compañía LEGO:
Mi nombre es Charlotte, tengo 7 años y me encantan los legos. Pero no me gusta que haya más gente de lego que son niños, y casi no haya gente de lego que sean niñas. Hoy fui a la tienda y vi los legos en dos secciones: la rosa (niñas) y la azul (niños). Todas las niñas se quedan en su casa, van a la playa, van de compras y no tienen ningún trabajo; pero los niños tienen aventuras, trabajan, salvan personas y tienen empleos, incluso nadan con tiburones. Quisiera que ustedes hicieran más personas lego niñas, y que las dejen tener aventuras y divertirse, ¡¿¡de acuerdo!?!
Atte. Charlotte
Gracias”
De manera muy elocuente, Charlotte muestra algunos de los estereotipos femeninos que imperan en los juguetes. Ciertamente LEGO fabrica productos en los que las mujeres son activas y protagonizan aventuras; pero en la experiencia de esta niña son muchos menos que los productos que tienen a hombres como los que dirigen la acción.

Los estereotipos de mujeres pasivas que hacen cosas “típicas de mujeres” y no son protagonistas de sus propias historias no son directamente culpa de LEGO. Por el contrario, esta compañía sólo muestra un problema social de mayor escala y está claro que sus productos no van a cambiar esta problemática. No obstante, es importante darnos cuenta de los estereotipos negativos que se refuerzan en los productos modernos y que dejan a las mujeres como “superficiales”, “dependientes”, e “incapaces” de hacer cosas por ellas mismas.
Aunque los estereotipos reflejan una situación social, también la refuerzan. Este tipo de ejemplos normalizan la idea de que las mujeres se quedan en casa y son pasivas, por lo que en la vida real una mujer que es protagonista “de sus propias aventuras” es una excepción a la regla y puede ser vista como algo anormal. Ese tipo de ideas están detrás del hecho de que a una mujer le cuesta más trabajo llegar a realizarse profesionalmente que a un hombre y que en varias ocasiones ganen menos dinero y reconocimiento por el mismo trabajo.





