La quinta edición de Campus Party en Jalisco ha estado manchada con activaciones publicitarias y una conferencia misóginas. Mientras la audiencia ha reaccionado de manera enérgica, los organizadores y los responsables han sido tibios en sus declaraciones. El caso no puede quedar en mera anécdota, ¿qué es lo que está pasando en el mundo de la tecnología de nuestro país?

El pasado viernes 27, el hashtag #CPMX5esmisógino tomó por asalto Twitter. Así los usuarios señalaron y condenaron activamente la conferencia de Eduardo Zepeda, “Hackeando el sexo femenino”, que se presentó en el marco del Campus Party en Zapopan, Jalisco. Adicionalmente, la activación de la empresa MiPcOnline indignó a muchos asistentes del evento, pues incluía a una edecán con un código QR en los glúteos.

Más allá de la condena fácil o la broma de mal gusto, lo que sucedió en Campus Party debe obligarnos a repensar lo que ocurre en el mundo de la tecnología con respecto a la misoginia. El asunto no pasa de ser una anécdota, pero se levanta sobre un tema fundamental: el papel de la mujer en el mundo de la ciencia y la tecnología actuales.

Pero antes de atacar a destajo, deberíamos pararnos un segundo a pensar realmente, ¿por qué la conferencia estuvo mal? Sin duda, el vestido de la edecán fue excesivo y de mal gusto, objetiviza a la figura femenina y minimiza su valor como ser humano, pero, ¿qué hay con la conferencia? Fue borrada del canal de Campus Party, pero un usuario oportuno la subió a Vimeo, por lo que aquí se las presentamos:

Ciertamente hay algunas actitudes insultantes para las mujeres, como “hasta las mujeres lo entienden” o “hay dos cosas que una mujer no puede evitar: comprar zapatos y llorar”, pero se supone que son bromas inocentes, ¿cierto? No obstante, el hecho de que sean bromas no borra su contenido insultante. No podemos dejar de señalar que el papel de las mujeres en el mundo actual y la violencia que sufren en países como el nuestro hacen que hablar de ellas con estereotipos tan terriblemente ofensivos sea un tema delicado. En un país líder en feminicidos como el nuestro, bromas de esta naturaleza en Campus Party o en cualquier otro evento público deben ser condenadas.

Pero lo que simplemente no se puede tolerar no está en las bromas, sino en lo que se hace pasar por verdad; incluso aquello que supuestamente trata de ser elogioso. En una de sus diapositivas, el presentador (después de una broma ofensiva y de mal gusto) asegura que las mujeres son: “el Ser [sic] más mítico, maravilloso y que existe sobre la tierra”. Más allá de la incorrección gramatical, aseveraciones de este tipo son también insultantes.

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Cuando se pretende aminorar el efecto de una broma misógina diciendo que las mujeres son “seres maravillosos” lo que se hace es humillarlas aún más. En este caso, las opiniones de Zepeda resultan mucho más tristes y limitadas que sus bromas. El “piropo” también oculta una opresión centenaria. La mujer como “ser maravilloso, intangible, bello, intocable” también resulta en una persona “incompleta, incapaz de actuar por sí misma, que no debe ser escuchada, que sólo debe ser tomada en cuenta por cómo luce y no por cómo piensa”, etc.

Sin duda su conferencia rebasó el mal gusto y cayó definitivamente en lo insultante, pero no basta señalar esto. Toda actitud machista se da en una situación determinada y bajo ciertos parámetros, no está aislada. Si Zepeda se permitió ese tipo de actitudes también fue por el ambiente que lo rodeaba, por el público que se reía y por cierto sentimiento generalizado en el mundo de la tecnología. Sin duda creyó que su misoginia estaba bien colocada si se encontraba en el mismo lugar en el que una marca, MiPcOnline, motivaba a que los usuarios objetivizaran a las mujeres y fotografiaran el trasero de una modelo.

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Pero el asunto va más allá. El papel de las mujeres en los sitios protagónicos (política, ciencia, tecnología) aún es demasiado marginal en México y en el mundo entero, y son justamente estas actitudes las que las mantienen fuera. No exageremos lo que dijo el tristemente célebre Zepeda (nada nuevo, por cierto), lo grave está en lo que sostiene su discurso, en lo que le permite pararse ahí y decir lo que dijo, el entorno. Sus palabras reflejan los prejuicios que se tienen contra las mujeres para ocupar puestos relevantes. En tecnología particularmente (no olvidemos que Campus Party es un evento de tecnología) el papel de las mujeres es menor. El hecho de que pocas mujeres sean líderes en el mundo de la tecnología (Marissa Meyer es una excepción notable, entre otras), existan muchos más desarrolladores que desarrolladoras y en general que se considere a las ciencias informáticas como “cosa de hombres” responde a una realidad específica: a las mujeres, desde niñas, se les asigna un papel secundario en términos de tecnología.

No es casualidad que esta conferencia y gran parte del evento esté dirigido exclusivamente a hombres. Lo que ocurre en Campus Party no puede quedar ahí, porque implícitamente sugieren que los hombres son los actores en la tecnología y las mujeres objetos para ser observados. Como en “Hackeando al sexo femenino”, donde el conferencista se refiere (otra vez, de manera muy ofensiva) a su esposa como “quien está en la casa” mientras él es actor y protagonista del evento, entre muchas otras linduras.

Es muy triste que el fundador de Campus Party México, Paco Ragageles, haya tratado de minimizar el incidente en su blog:

“En el mundo en el que vivimos, darle tantísima importancia a este hecho concreto carece de sentido; lo que vengo a querer decir es que debemos darle a las cosas su justo valor: pero como decía antes hay que acabar con las actitudes sexistas, claro está, pero hacerlo difundiéndolas no parece muy lógico o inteligente”

Triste, porque justamente difundiendo, señalando y condenando estas actitudes es como hacemos visible el machismo en la tecnología. Triste porque en lugar de tomar una actitud proactiva, pide que el asunto se deje de lado.

El asunto va mucho más allá de una edecán y una conferencia. Repetimos: el problema es el ambiente que permitió que esto sucediera. Sin duda, es fundamental reconocer los errores de los involucrados (entre ellos una institución de gobierno como CONACyT, que patrocinó la ponencia) y condenarlos con la energía apropiada. Es decir, al momento Campus Party, ApplicateMx, Infotec, Eduardo Zepeda y Paco Ragageles han publicado disculpas. No está mal, ciertamente, pero su tibieza no es esperanzadora. Se necesitan posturas más enérgicas y posiciones más determinantes. Se necesitan tomar medidas drásticas de inmediato.

El asunto no puede pasar desapercibido bajo ningún concepto. Queremos más mujeres en tecnología, queremos que Campus Party nos diga cuántas mujeres trabajan en su organización y en qué puestos, queremos más programas de gobierno que impulsen el desarrollo tecnológico hecho por mujeres y dirigido a las mujeres (sin prejuicios o estereotipos), queremos que a las niñas se les anime a seguir una carrera en este sentido y queremos finalmente que los involucrados dejen de tratar de minimizar lo sucedido.

En otras palabras, basta de disimulos, tomemos estos más que desafortunados accidentes para dar un giro. Y Campus Party, no basta con lo que han hecho, ustedes conocían el contenido de la conferencia, ustedes debían saber qué tipo de activaciones se llevarían a cabo; no basta con una tibia disculpa. Tomen esto como una oportunidad y muéstrenos qué planean hacer para el futuro, no para que una persona como Eduardo Zepeda no vuelva a dar conferencias, sino para que las mujeres mexicanas y del mundo sean protagonistas de su evento y de la tecnología del futuro.

En el mundo en el que vivimos, darle tantísima importancia a este hecho concreto carece de sentido; lo que vengo a querer decir es que debemos darle a las cosas su justo valor: pero como decía antes hay que acabar con las actitudes sexistas, claro está, pero hacerlo difundiéndolas no parece muy lógico o inteligente – See more at: http://www.ragageles.com/post/90045703381/las-nalgas-de-la-polemica#sthash.oZgkj5oJ.dpuf
En el mundo en el que vivimos, darle tantísima importancia a este hecho concreto carece de sentido; lo que vengo a querer decir es que debemos darle a las cosas su justo valor: pero como decía antes hay que acabar con las actitudes sexistas, claro está, pero hacerlo difundiéndolas no parece muy lógico o inteligente – See more at: http://www.ragageles.com/post/90045703381/las-nalgas-de-la-polemica#sthash.oZgkj5oJ.dpuf

vía Epic Queen

fuente Hackeando al sexo femenino

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