Reseña: Battletoads (2020): un golpe irónico a la nostalgia exagerada

| 24 de agosto de 2020
Battletoads regresó este 2020 para revivir la nostalgia y aplastarla con una patada de realdiad fuerte y certera

Battletoads regresó este 2020 de entre los muertos. Para muchos esto sería un remake grandioso, pero en vez de eso decidieron traer una continuación un tanto irónica, recuperando el estilo noventero del dibujo exagerado de un futuro incierto, pero con un giro fresco, entendiendo el por qué está aquí, como una justificación de marketing, pero defendiendo su sitio y su existencia con la gracia y la ironía que también representa a esos ya lejanos años noventa.

¿Qué hace a un juego moderno?

Conforme avanzaron las generaciones de videojuegos parece que, en general, el desarrollo de los grandes títulos se centra en encontrar el mayor realismo posible. No es que no existan títulos grandiosos y grandísimos sin esta caracerísticas, pero lo que es cierto es que encontrar motores gráficos que reproduzcan con mayor fiabilidad la realidad es lo que más se busca, ya sea en simuladores de deportes como FIFA o F1, The Last Of Us, Final Fantasy o hasta en Minecraft.

También te recomendamos: Reseña: Hyper Scape, el Battle Royale para los jugadores más extremos

En ese sentido, Battletoads no es de esos juegos modernos que esperamos encontrar año con año, ya sea en franquicias nuevas o remakes o reboots. Tampoco es un juego moderno porque está basado en otro título de hace más de 20 años que, además, está en un formato que ya no se utiliza: el brawler.

Sin embargo, al jugarlo lo que puedes notar es, completamente, que esto es moderno, que está adaptado a estándares de modernidad muy concretos en su animación, en su diseño de producción y, sobre todo, en su búsqueda consciente de criticar lo que es.

La experiencia de juego que ofrece es simple, bastante concreta y no busca reinventar absolutamente nada. Es un brawler como los de los viejos tiempos con rompecabezas y pruebas variadas para no hacer monótono el gameplay, que conforme se avanza se puede llegar a sentir repetitivo, porque finalmente no tienes más que tres habilidades de pelea por cada uno de los personajes, más las posibilidades que entrega el escenario en donde estés.

Los escenarios son acordes a su propia visión y juegan con sus reglas y con su absurdo, ya sea como videojuego, exagerando sus cualidades negativas, o como símbolo de una industria estancada en su propio reflejo; como algunos dijeran a manera de crítica (y aquí a manera de elogio): está hecha como una caricatura actual.

Lo nuevo de lo viejo es lo viejo de lo nuevo

Sería difícil explicar el género brawler a las nuevas generaciones que no pudieron jugar en las máquinitas títulos como Final Fight, Renegade Double Dragon e incluso The Simpsons Arcade Game. Es, francamente, un género en desuso y que, muy probablemente, lo seguirá siendo.

Battletoads (2020)  no busca, precisamente, atraer a ese tipo de público, pero sí busca no ser ajeno a él. Le habla en su propio idioma y con sus propias condiciones. Las referencias actuales son tan bastas como aquellas que buscan traer los años noventa de vuelta.

Rare

Te recomendamos: Reseña: Namco Museum Archives Vol. 1: La colección ideal para amantes de lo retro

Esto es, para muchos viejos gamers, una afrenta a un título que sienten propio y parte de su ADN, forjado entre máquinas de monedas y fichas hendidas por la mitad, pero tenemos que aceptar que el mercado se adapta a sus consumidores y, hoy por hoy, el mercado que más consume en videojuegos está repletando Fortnite, LoL y Minecraft, no Deathstranding, TLOU II o Red Dead Redemption II.

Dentro de este juego hay una experiencia adaptada y posible para todos los públicos, tanto para aquellos que lo jugaron en su momento y quieren recordar viejos tiempos; también para quienes nunca lo jugaron pero están familiarizados con el género; y, por supuesto, también para quienes son unos completos novatos o desconocedores de todo lo que involucra.

El verdadero logro de Battletoads (2020) más allá de sus mecánicas pulidas (aunque monótonas), el diseño visual increíble, o sus escenarios limpios y dinámicos, está en haber generado un juego para todos, que busca en lo nuevo llamar a lo viejo, y en lo viejo entender todo lo nuevo. Un equilibrio que no tienen otras franquicias que han buscado hacer remakes o traer viejos conocidos para las nuevas audiencias, o para las viejas que se niegan a aceptar que su tiempo está detrás del mainstream actual.

Rare

Lo bueno
  • Mecánicas
  • Crítica a la nostalgia
  • Sistema variado de juego
  • Diseño visual
  • No se siente como una excusa, sino como algo nuevo
Lo malo
  • Peleas monótonas
  • Nostalgia para criticar nostalgia
  • Duración

Rare

Veredicto

Contrario a las expectativas para un título que regresa a una vieja franquicia al mercado actual, Battletoads lo hace con mucho estilo y con mucha dignidad. Es un título que, sin necesidad de haber jugado el original para NES, se siente propio, fluido y natural.

Es obvio que busca hacer referencias a su origen, pero las hace también consciente de que estamos enfrentando un periodo oscuro en la cultura, donde no existe novedad, sino nostalgia para justificar al consumidor más ávido, actualmente.

Sin embargo, dentro de esa crítica gana credibilidad y, al mismo tiempo, al mercado que busca acercarse, recuperando las mecánicas de los brawler que conocemos de siempre, pero también experimentando con su propio formato y metiendo más funcionalidades, rompecabezas y mecánicas que lo hacen un juego moderno.

Claro, el juego se siente corto, pero a pesar de eso cumple con todo lo que promete en cada una de sus aristas, entregando un producto irónico, cínico y, sobre todo, divertido y entretenido. Si la nostalgia seguirá reinando, será importante criticarla desde el interior, tal como lo hace Battletoads.

Rare

ANUNCIO

Más reseñas