Reseña: The Last of Us II – Una secuela oscura, incómoda, digna y, ¿controvertida?

| 22 de junio de 2020
The Last of Us Part II es una secuela digna de su antecesor, pero sin duda generará polémica por sus personajes e historia

Cuando un juego es tan esperado, como The Last of Us Part II, suelen pasar que muchos quedan decepcionados por las altas expectativas que tienen al respecto. Pero este no es el caso de esta secuela. Este juego es oscuro, incómodo, emocionalmente agotador y que nos hace sentir que el futuro de la humanidad bien podría ser el que nos presenta Naughty Dog.

Un juego magnífico que no pudo ser lanzado en un mejor momento, pero que parece estar destinado a ser controvertido, tanto por sus personajes, como por el desarrollo de la historia.

(Foto: Naughty Dog)

Cinco años después

The Last of Us II retoma la acción cinco años después del final de su antecesor. Los Fireflies se disolvieron para dar paso a dos nuevas facciones en el área de Seattle, cada una con puntos de vista opuestos: The Washington Liberation Front es un grupo militarista y organizado, mientras que los Serafitas (o Scars, como se los conoce coloquialmente) son fanáticos religiosos inspirados por las enseñanzas de un profeta que alcanzó la fama tras el colapso de la sociedad como la conocemos.

Claro, la infección mortal de cordyceps sigue presente y sirve como el siniestro trasfondo que pone de manifiesto la desesperación en de nuestros personajes. Hablando de ellos, regresan los protagonistas, aunque ahora tomamos el control de Ellie, quien ya es una mujer adulta y un miembro establecido de una comunidad llamada Jackson, que sirve como refugio para los sobrevivientes en este mundo postapocalíptico.

Tras una serie de trágicos eventos, Ellie decide abandonar su hogar para partir hacia una búsqueda de venganza que la lleva a Seattle y a las profundidades más oscuras del ser humano.

(SIE / Naughty Dog)

The Last of Us corregido y oscurecido

A diferencia del primer juego, las áreas oscuras en The Last of Us II son extremadamente oscuras, lo que nos hace confiar únicamente en una pálida iluminación. Esto aumenta la tensión y garantiza que el juego tome aún más tiempo, ya que busca que seamos más cuidados en todas partes cuando estás en interiores, incluso cuando no hay enemigos a la vista, porque no sabemos de dónde ni por dónde vendrán las desagradables sorpresas.

Esto hace que los tiroteos sean asuntos particularmente complicados, sobre todo porque hay ocasiones que hay más de una facción. Algunos de las mejores peleas es cuando nos enfrentamos a mercenarios humanos en conflicto mientras que los infectados merodean muy cerca. Esto nos hace maniobrar para lograr que los agresores luchen entre sí, permitiéndote reducir sus números y así nosotros podamos economizar nuestros recursos para futuras batallas.

En pocas palabras, visualmente el juego es impecable. Explota las capacidades del PlayStation 4. También su jugabilidad está muy ah doc con la aventura tan lúgubre que estamos jugado. Una aventura que en momentos nos hace sentir que estamos dentro de una película, cuya historia que constantemente nos pone a prueba, no sólo en nuestras capacidades como jugador, si no como personas.

(Foto: Naughty Dog)

Cuando un videojuego te dudar de tu humanidad

La primera mitad de The Last of Us Part II se siente exactamente como se esperaría: una versión mejorada del juego original. Sigue siendo un juego de acción / aventura en tercera persona, en el que todo lo que nos rodea es peligrosamente moral. Los numerosos edificios de Seattle están llenos de inquietantes criaturas parecidas a zombis: las que son ciegas y se mueven por el sonido, obligándonos a movernos lentamente sin hacer ruido, otras que gritan de una manera horriblemente humana y no se detendrán ante nada para acabar con nosotros. La búsqueda de Ellie la coloca directamente en medio de la lucha entre las dos nuevas facciones.

La trama es ambiciosa. Utiliza el recurso de flashbacks y narraciones superpuestas de manera magistral. Es fascinante y algunos pueden sentirse incómodos con algunos de los temas que aborda. Pero The Last of Us II está diseñado así. Porque nadie es bueno o malo en este mundo devastado. Todos tienen su razones sus motivos, sus justificaciones. Las conclusiones a las que lleguemos dependerán de nuestra propia interpretación. La violencia, que en otros juegos —como podría ser Uncharted, del mismo estudio— no nos molesta en absoluto, aquí nos hace sentir pena, culpa, malestar.

Por ejemplo, si matamos a alguien rebanado su cuello, veremos como muere dolorosamente. Cuando sus aliados ven sus cuerpos sin vida gritarán su nombre, lamentando su pérdida y haciendo que su deseo por encontrarte sea más frenético. Lo mismo pasa con los personajes que están de tu lado. Esto hace que constantemente temas que algo les vaya a pasar.

(Foto: Naughty Dog)

La polémica y la controversia

Sin embargo, habrá algunos a los que ciertos detalles de la historia y de los personajes les parecerán negativos. Como ha ocurrido con todos aquello que han calificado negativamente el juego sin haberlo jugado. El hecho que Ellie sea una protagonista lesbiana (a pesar de que era algo sabido desde Left Behind), parece haber molestado a un buen número de personas aunque su relación con Dina es de las cosas que proveen los momentos de confort en un mundo sibilino y ominoso. No obstante, hay otros detalles de la historia que despertarán la furia —que ya se ha manifestado— de aquellos que creerán que The Last of Us II ha sido injusto con sus personajes.

Mientras que el primer juego usa la masacre para fortalecer la relación entre Joel y Ellie, The Last of Us Part II nos llena de dolor y culpa, haciendo que cometamos actos atroces como una persona y luego experimentar las repercusiones como otra. Es decir, en el predecesor, matar no nos hacía sentir mal porque sentíamos que protegíamos a alguien. En el sucesor matar nos hace sentir que tal vez no era necesario.

Con lo anterior, The Last of Us II parece que nos quiere forzar a sentir empatía por los personajes principales del juego, y esto puede resultar demasiado para algunos tras los actos que cometemos manejando a dichos personajes. Es una especie de cinismo, como si en ese mundo no hubiera manera de encontrar la paz o la redención.

Pero, sobre todo, el desenlace probablemente sea lo que más provoque un sentimiento de frustración y de furia. Nos hará cuestionarnos si todo lo que pasamos valió la pena y si la desesperación, el agotamiento mental y el dolor simplemente no tuvieron recompensa.

Lo bueno
  1. El aspecto visual
  2. La jugabilidad
  3. Los detalles
  4. La narrativa
  5. El inesperado giro hacia la mitad del juego
  6. Los flashbacks
Lo malo
  1. Puede ser repetitivo
  2. Algunos se molestarán por la sexualidad  de Ellie
  3. El final deja un sabor amargo
Veredicto

The Last of Us Part II es un juego esencial, pero que requiere de paciencia y fortaleza para sobreponerse a la incomodidad que produce las acciones que ejecutamos.

Si bien tiene detalles que son mejorables, como ciertas misiones que se siente repetitivas, son peccata minuta ante la profundidad y grandiosidad del que parece ser el último gran juego de esta generación de consolas.

Sí, The Last Of Us II es brutal e incómodo. Es a una montaña rusa de emociones y se marcará indeleblemente en nuestra memoria aún cuando lo hayamos acabado. Sobre todo porque nos hace una tentadora oferta para volverlo a jugar y terminar de descubrir todos sus secretos.

Pero, sobre todo, es un juego que parece haber llegado en el momento perfecto, en el contexto perfecto y que nos ayuda a reflexionar sobre el sabor amargo de la venganza y la manera en la que lidiamos con el dolor y la pérdida.  Algo que parece necesario en tiempos como los que estamos viviendo.

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