Reseña: Project CARS 3 – un paso atrás en la franquicia

| 28 de agosto de 2020
Project CARS 3 es un paso atrás en una franquicia que buscaba ser la gran estrella de los simuladores de carreras

Project CARS 3 llegó para sustituir a su segundo título que con muchísima fuerza se posicionó como una revolución en los simuladores de carreras y conducción, con modos de juego entretenidos sumado a una experiencia auténtica con autos tan variados como tu experiencia dentro del juego… pero su predecesor parece que dio un paso hacia atrás al buscar ir hacia adelante.

Este título, en términos generales, es un gran simulador de carreras en la conducción, sobre todo para aquellos jugadores casuales que no quieren experimentar la complejidad de los modos más extremos de otros juegos como la F1, por poner solo un ejemplo.

El juego de Bandai Namco se apiada de aquellos jugadores que no esperan una experiencia realista de primeras, sino un juego que premie su desarrollo y su crecimiento como conductores dentro de la plataforma. Este, claro, es un acierto, pero dentro de lo que representa Project CARS es, sinceramente, un paso hacia atrás.

Te recomendamos: Reseña: Battletoads (2020): un golpe irónico a la nostalgia exagerada

Los modos sencillos de conducción son, por supuesto, el menor de los problemas para este juego. En realidad, el problema más grave que enfrenta está en su jugabilidad, apoyada en un sistema de recompensas que se acerca mucho más a un juego móvil que a un título AAA.

Las gráficas son decentes y bastante logradas, eso es un hecho, pero las mecánicas para poder despegar, así como las formas de juego, son tan limitadas como su propia pretensión de asemejarse a otros simuladores que no son lo mostrado en los dos títulos anteriores de Project CARS.

Bandai Namco

Project CARS

Project CARS, por supuesto, nació como un simulador de carreras dedicado a un nicho muy específico con mecánicas y física adecuada al sector más intenso de los juegos de carreras. Project CARS 2, sobre todo, hizo de esto su gran fuerte y quedó dentro de los jugadores de simuladores como una de las grandes joyas de los tiempos más recientes.

Sin embargo, al jugar Project CARS 3 parece que estamos frente a otro juego completamente diferente, uno que no sigue los lineamientos de sus predecesores y que parece, al menos en la línea que marcaron estos otros, como un retroceso y un paso hacia atrás en lo que pretendía la franquicia al principio.

Bandai Namco

Este se acerca mucho más al terreno de Forza, NFS o Grid, en donde no hay necesidad de presentar retos al sistema de conducción, sino dejar una experiencia agradable y nada frustrante que te lleve por el desbloqueo simple de eventos, funcionalidades y nuevos autos.

Asimismo, la IA está desarrollada para seguir el mismo objetivo. Las ayudas son notorias y tienen la fuerza suficiente para que, combinado con el bajo nivel de los bots que compiten contra ti, pases el juego sin complicaciones notorias.

Aún así, en muchas condiciones el juego entrega una simulación compleja de entender. En muchos circuitos el sistema de frenado, ya sea con ayuda o sin ayuda, se comporta de una manera casi aleatoria y eso, junto a la extraña mecánica de frenado y giro (sobre todo en los autos más básicos) resulta en una experiencia no desastrosa, pero sí complicada a pesar de que busca ser, ante todo, menos complicado que todos los Project CARS anteriores.

Simuladores casuales

Si bien lo que hacía a esta franquicia ser lo que es está un poco lejos con este nuevo título, la realidad es que como un título más casual Project CARS 3 encaja de una manera un tanto más competitiva y, sobre todo, menos extraña.

La complejidad que existe aquí está en la forma de vivir la experiencia del manejo en la plataforma digital más que en el manejo mismo. Este título incluye muchas formas de personalización y un sistema de mejoras a los autos nada complicado que se basa en, simplemente, medir estadísticas lineares y predefinidas que no afectan variables secundarias.

Esto lo dota de una facilidad casi tan grande como abrir una botella de agua y tomar de ella. Las carreras se vuelven hasta cierto punto predecibles aunque eso también hace que avanzar por el juego sea un tanto menos difícil.

Bandai Namco

Gracias a esto, el tener que repetir circuitos y conseguir logros se vuelve una actividad casi necesaria para también desbloquear otros autos y otros niveles de competición, que van mejorando la calidad y las estadísticas de los autos conforme avanzas.

Como referí al principio, este juego está recreando mecánicas de juego y sistemas de recompensas similares a los juegos móviles, en los que es necesario mantener una atención constante y feroz sobre el usuario antes de que se canse y busque otro juego.

El futuro de Project CARS

Este título de la franquicia parece dar un paso hacia atrás en lo que prometía esta franquicia en un principio. Sin embargo, su futuro puede ser mucho más brillante (al menos en ventas y audiencia) si continúan por este camino.

Tal vez su intención sea acercarse más a Project Gotham Racinguna leyenda de los juegos arcade de carreras, que seguir los pasos de la F1 para hacer sus juegos cada vez más complejos y cercanos a la experiencia de un deporte de equipo como lo es el automovilismo en estos circuitos.

De ser así van por el camino correcto; pero si su idea es continuar el legado que construyeron con su primera y segunda entrega este es un claro paso hacia atrás.

Bandai Namco

Lo bueno
Lo malo

Veredicto

Project CARS 3 no es para nada lo que esperaba. Es una experiencia distante a al menos su título predecesor y esa es una sensación extraña para quienes ya convivieron con el juego. Sin embargo, en el cambio hay también una pretensión de abrirse a otro público.

Si para Banda Namco es preferible hacer de esta una franquicia accesible y redituable es completamente entendible. Sin embargo, esto puede cambiar con el paso del tiempo. La idea principal de Project CARS puede regresar una vez que más jugadores estén adaptados al juego o, por el contrario, puede seguir también su camino a ser un juego sumamente casual y convertirse en otro hit de simuladores como aquellos en los que la física es una canción de reggaetón por Tokio.

Bandai Namco

ANUNCIO

Más reseñas