Ha llegado el día. A partir de hoy, Microsoft dejará de darle soporte a Windows XP, lo que marca el final del sistema operativo más popular en la historia de la computación.

Esto significa que la compañía ya no ofrecerá actualizaciones ni parches de seguridad para esta versión de Windows, por lo que se recomienda actualizar el sistema y evitar así la posibilidad de algún ataque o vulnerabilidad.

Pese a lo que muchos pudieran pensar, alrededor de unos 300 millones de equipos en el mundo todavía utilizan Windows XP (incluyendo a empresas y gobiernos), así que si el tuyo es uno de esos, entonces ya es hora de cambiar. Pensando en ello es que a continuación te presentamos algunas opciones para sobrevivir al llamado xpocalypse, quizás y con suerte encuentres la indicada para ti.

Windows 8.1

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La opción más lógica -y también la oficial- es actualizar el sistema a la más reciente versión, que en este caso es Windows 8.1. Claro, los requisitos de hardware se incrementan y su costo representa un gasto importante para el bolsillo, sin embargo, es el camino “ideal” para todos aquellos que quieran estar al día con su PC. Además, recientemente se anunciaron cambios importantes para la última actualización, entre los que destaca el regreso del menú de inicio.

El costo de Windows 8.1 es de 2,190 pesos y 3,375 en su versión Pro. Si la idea es instalar la actualización en un equipo casero, entonces elige la versión estándar; en el caso de se trate de un pequeño negocio o de que tus necesidades sean más específicas, entonces considera la versión Pro. Ambas pueden conseguirse a través de la tienda de Microsoft, tanto en descarga digital como en formato físico.

Windows 7

Windows-7

La última versión del sistema operativo de Microsoft no es la única opción para actualizarse, pues si prefieres el estilo “clásico” de Windows o no quieres desembolsar mucho dinero, entonces Windows 7 es para ti.

Después del desastre que significó Vista (ni siquiera pienses en cambiarte a esta versión), Windows 7 logró quitarnos el mal sabor de boca de su antecesor. Sin embargo, actualmente no es tan sencillo encontrar una copia, ya que como parte de la estrategia de migración a Windows 8, los de Redmond decidieron limitar su distribución.

Si encuentras una copia de Windows 7 y quieres cambiarte, toma en cuenta que esta versión ya está a mitad de su camino y que sus requerimientos mínimos también son distintos a los de Windows XP. De cualquier forma, sigue siendo una buena opción.

Linux

Ubuntu

Para aquellos que prefieran ahorrar el dinero de una nueva licencia y que no le tengan miedo al cambio, pueden optar por alguna de las distribuciones de Linux. Varios de estos sistemas operativos cuentan con interfaces gráficas simples y fáciles de usar, por lo que no debes pensar que hablamos de complejísimas plataformas para nerds.

Ubuntu, Linux Mint y Zorin, son ejemplos de algunas de las distribuciones más usadas en todo el mundo. Si quieres dar tus primeros pasos en Linux, puedes comenzar con alguna de estas versiones. Verás que hasta incluyen un diseño más moderno que el viejo Windows XP, así como más y mejores funciones.

Lo mejor de todo: estos sistemas son gratuitos y no tendrás que preocuparte por el soporte, ya que cuentan con grandes comunidades que los retroalimentan.

Chrome OS

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No, no estamos hablando del popular navegador de Google. Chrome también es el nombre que tiene el sistema operativo creado por el gigante de Mountain View, diseñado para funcionar gracias al soporte de servicios en Internet.

Si eres de los que se la pasa conectado todo el día, quizás te convenga más algo como Chrome OS, una plataforma basada en Linux que funciona perfectamente con computadoras de mediano rendimiento. El problema es que es necesario contar un dispositivo especial, lo que significa que deberás pensar en comprar una Chromebook como la que recientemente HP lanzó en México.

Quizás parezca un gran gasto innecesario, aunque si lo piensas bien, esto puede resultar en una inversión, sobre todo si utilizas los servicios de Google. Además, te resultará más barato que comprar un equipo nuevo con Windows 8.

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