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Los mejores videojuegos de la década

La última década vio dos generaciones de consolas, y estos son los juegos que más nos marcaron durante estos años.

La década que está por terminar fue positiva para el mundo de los videojuegos, con joyitas que, sin duda, se volverán juegos clásicos. Aquí la lista de los juegos que marcaron los últimos 10 años. Todos los juegos de la lista son grandes, por eso no me atrevo a indicar un orden de jerarquía entre ellos.

Super Mario Odyssey

(Nintendo)

Super Mario Odyssey no solo le dio verdadera vida a la Nintendo Switch después de su lanzamiento, sino que construyó una de las experiencias más completas en juegos de plataforma de esta década. No nos sorprende tratándose de un juego de Mario, pero nuevamente elevó los estándares con sus mecánicas únicas, su inmenso mundo por explorar y el detalles puesto en su diseño. Super Mario Oddyssey es el resultado de la evolución de Mario a lo largo de las décadas y tanto los pequeños detalles visuales como las nuevas mecánicas lo reflejan. No todos estarán de acuerdo con el uso de los controles por sensor de movimiento y cómo están integrados en el gameplay, pero es un aspecto menor considerando cuánto nos divertimos con este digno sucesor que recuerda a Super Mario 64 en sus mejores momentos.

Dark Souls III

(Imagen: From Software / Bandai Namco)

Dark Souls es una de las franquicias surgidas durante esta década más importantes. Desde su primer título consiguieron crear una jugabilidad y un nivel de reto único que ha perdurado y se ha ganado a los jugadores. Dark Souls 3, la última entrada en la serie, es la más pulida de ellas. Nos dio un nivel de dificultad que si bien puede ser frustrante, también es una de las experiencias de juego más satisfactorias que hemos probado, y no solo eso, sino que toda la fórmula de la franquicia se mantiene en pie y ya se ha ganado muchos imitadores en la industria.

Grand Theft Auto V

(Imagen: Rockstar Games)

Todos hemos amando GTA desde los tiempos de San Andreas, sino es que desde antes. Y Rockstar Games ha sabido cómo mantener frescos los nuevos títulos sin terminar con la franquicia. En realidad no hay mucho que decir sobre GTA V. Todos lo hemos jugado, todos hemos pasado muchos de los mejores momentos de la década con él, todos hemos sufrido el intrincado sistema de juego en línea. Solo nos queda esperar que los próximos juegos de la franquicia logren conquistarnos tanto como los anteriores y nos ofrezcan tanta destrucción y diversión.

Red Dead Redemption 2

(Imagen: Rockstar)

Rockstar es uno de los estudios que han perfeccionado los juegos de mundo abierto a un punto no visto hasta ahora. Tanto en su nivel de detalle visual como en su historia y su cantidad masiva de personajes, Red Dead Redemption 2 nos dio uno de los mundos más vivos de los últimos años. Cada misión importaba, cada disparo tenía la dosis de violencia necesaria y cada rincón del viejo oeste tenía algo por explorar. Tanto la campaña principal como el multijugador tenían su propia dosis de diversión, ya sea que jugaras con el legendario  John Marston o crearas a tu propio personaje.

The Elder Scrolls V: Skyrim

(Imagen: Bethesda)

Hay juegos cuyos mundos crean una atmósfera tan única que es imposible olvidarlos luego de haberlos probado. The Elder Scrolls V: Skyrim es uno de ellos y por buenas razones. Todo lo que uno puede pedir en un mundo de fantasía (desde inmensos dragones hasta aldeas de elfos perdidas en los bosques) está en Skyrim y todavía hoy en día nos sigue emocionando cada centímetro de su masivo mundo. Por otro lado una gran parte del encanto de Skyrim reside en sus mecánicas que te permiten crear herramientas, construir, pescar y comerciar. Le da variedad al juego y la libertad suficiente al jugador.

Metal Gear V: The Phantom Pain

(Imagen: Konami / Kojima Productions)

Para 2019 prácticamente no hay un juego de aventuras que incluya mecánicas de sigilo. Es un componente fundamental de muchos títulos y siempre añade una capa de estrategia adicional. Metal Gear V: The Phantom Pain es el título que llevó el sigilo a una de sus expresiones más terminadas, y probablemente es el último Metal Gear que tendremos. Todos sabemos el dramático final de la franquicia y la manera en que fue recibido por los fans, pero algo es seguro: The Phantom Pain es un homenaje a los videojuegos de principio a fin. No solo renovó el sistema de juego de los pasados títulos con la inserción del mundo abierto y nuevas mecánicas, sino que tiene toda la creatividad y arrogancia del equipo de Kojima Productions.

The Last Of Us

(Naugthy Dogs)

Siempre he tenido sentimientos encontrados sobre The Last of Us. No he dejado de creer que es un juego fantástico, pero tampoco he dejado de sentir que hay una especie de malentendido. Por un lado tenemos una historia narrada de manera impecable y unos de los personajes más icónicos de los videojuegos, pero por otro tenemos un gameplay bastante estándar. The Last of Us sería un título menos importante si no fuera por su historia.

Lo que quiero decir es que The Last of Us fue uno de los juegos de la pasada década que logró demostrar lo importante que es una buena historia en un videojuego y lo importante que es para mantener al jugador interesado en el gameplay.

Overwatch

(Imagen: Blizzard Entertainment)

Esta década también fue cuando surgieron y se popularizaron los battle royal, juegos cuyo enfoque principal era el multijugador en línea. Si bien Fornite y Free Fire fueron más populares, al menos en América Latina, el juego de la desarrolladora china Blizzard Enternainment nos dio probablemente el más completo de ellos. Con múltiples personajes con ataques y armas propias, con mecánicas y un dinamismo difícil de encontrar en otros battle royal, Overwatch fue una de las sorpresas más agradables de la década e hizo a muchos adentrarse y amar un género que no pensaban que les gustaría.

The Legend of Zelda: Breath of the Wild

(Imagen: Nintendo)

Esta generación fue la de los juegos de mundo abierto. Ya tienen una larga historia, pero no habían sido tan populares ni tantos juegos AAA lo habían adoptado. Y Breath of the Wild fue un juego que entendió a la perfección lo que quería hacer. Cada rincón de su mundo tiene alguna sorpresa, cada rincón tiene algo con lo que puedes interactuar y descubrir. Y también puedes escalar casi todo lo que hay en el mapa y lanzarte desde tu parapente, un sistema de viaje rápido no tan eficiente, pero que te deja contemplar el paisaje.

El combate es divertido y variado, los jefes ponen a prueba lo que has aprendido hasta el momento y algunas mecánicas de otros títulos de The Legend of Zelda regresan, como la habilidad de detener el tiempo para resolver algunos puzzles. Breath of the Wild es una de las experiencias de mundo abierto más completas y uno de los mejores juegos de esta década.

The Witcher 3: Wild Hunt

(Imagen: CD Projekt RED)

Tanto para los fans de los RPG como para prácticamente todos los jugadores, The Witcher 3: Wild Hunt fue uno de los juegos más sorprendentes de los últimos años. Por un lado nos tomó por sorpresa que, a pesar de estar basados en una franquicia de libros (y todos sabemos lo que sucede cuando los adaptan a un juego, como lo que ha sucedido con los incontables y malos juegos de Harry Potter), el juego no solo fue bueno, sino increíble. Su mundo abierto es masivo y tiene infinidad de lugares por explorar y todavía cuatro años después de su lanzamiento se siguen encontrando pequeños misterios y easter eggs.