¿Qué significa Google Stadia para el futuro de los videojuegos?

Con el anuncio de Stadia, Google inaugura una ambiciosa carrera por el streaming de videojuegos.

Google finalmente reveló la llegada de Stadia, su nueva plataforma de streaming de videojuegos. Y su apuesta no es poca cosa: juegos en calidad 4K y 60 cuadros por segundo (fps) con soporte para HDR y sonido surround. Todo esto sin la necesidad de una consola.

Suena prometedor, tanto que Stadia bien podría ser la punta de lanza para una nueva era en la industria. Pero… ¿estará realmente a la altura de las expectativas?

La importancia de llamarse Google

(Google)

La idea de un servicio de streaming para videojuegos no es para nada algo nuevo. Al contrario, se siente más como un salto necesario para una industria que, al menos en su distribución digital, se ha quedado muy por detrás del cine, la televisión y la música.

El problema es que el streaming de un videojuego implica más recursos en comparación, por ejemplo, con una película o una canción. Y es aquí donde entra el todopoderoso Google.

El gigante de California tiene el músculo tecnológico suficiente para soportar un servicio como Stadia: una infraestructura de data centers con la que sólo empresas como Amazon y Microsoft pueden competir.

Según Google, Stadia tendrá un poder de procesamiento gráfico de hasta 10.7 teraflops, una cifra muy por arriba de los 4.2 teraflops del PlayStation Pro y los 6 teraflops del Xbox One X.

Sin embargo, el poder del brazo de Google va más allá de sus servidores.

YouTube: el as bajo la manga

(Google)

Todos los días más de 200 millones de personas disfrutan de contenido relacionado con videojuegos en YouTube. Es por eso que la plataforma de videos será el otro gran motor que servirá para echar a andar Stadia.

Además de hacer transmisiones 4K de sus partidas en YouTube, los usuarios de Stadia también podrán tomar turno y unirse a la partida de su youtuber favorito (algo que Google llama crowd play). Y esto es sólo el inicio.

El nivel de integración entre YouTube y Stadia será tan profundo como nunca antes habíamos visto en una consola. Algo que, de paso, podría servirle a Google para recuperar el terreno perdido ante Twitch.

La guerra que se viene

(Google)

Aunque todavía hay muchas preguntas sin responder alrededor de Stadia (entre ellas una de las más importantes: su precio), el mero anuncio de su llegada inaugura desde ya una ambiciosa carrera.

Porque si hay alguien que puede plantarle cara a la gargantuesca infraestructura de Google, esas son Amazon (dueña de Twitch) y Microsoft (que ya prepara el servicio de xCloud para Xbox); sin olvidar que Sony ya tuvo un tímido primer acercamiento al streaming con PlayStation Now.

Habrá que ser pacientes y esperar a ver quién mueve la siguiente pieza en el tablero del streaming. Por lo pronto, Google ya hizo la primera jugada.