Eliminan gesto de OK en Call Of Duty por ser referencia a grupos racistas

Para muchos, la decisión de Call Of Duty es exagerada, pero el racismo no debe ser tolerado en ninguna forma

Infinity Ward, desarrolladora de Modern Warfare, el más reciente título de Call Of Duty hizo el compromiso de retirar todo contenido racista de su plataforma, por lo que ahora avanzó quitando el gesto de “OK”, que ha sido apropiado por grupos racistas y supremacistas blancos.

Este gesto fue retirado sin siquiera dar un anuncio, después de que parte de la comunidad de Call Of Duty hiciera notar la innegable relación que existe entre esta seña y los grupos racistas más numerosos de todo Estados Unidos, que desde hace años lo usan para identificarse entre sí.

Infinity Ward y Activision se comprometieron desde hace tiempo a no permitir acciones y demostraciones racistas dentro del juego, baneando cuentas con alusiones discriminatorias, jugadores denunciados por discriminación verbal e incluso comportamientos abusivos dentro de la plataforma.

Y como siempre, otra parte de la comunidad del juego salió a defender el gesto, que por sí mismo no representa nada, aludiendo que es una medida extrema y exagerada, ignorando el complejo y violento contexto en que usado en Internet y el mundo físico, que va desde memes de Pepe de Frog, hasta su uso en público para demostrar acciones racistas por parte de autoridades y miembros militares.

La historia de esta seña viene justamente de 4chan y foros en Internet altamente poblados por ideologías racistas, dentro de los que se estandarizó el uso de la seña de OK, exactamente como se realizaba dentro de Call Of Duty: Modern Warfare, para simular una W y una P, en representación de “White Power”.

De acuerdo con la ADL (Anti Defamation League), la seña comenzó a ser usada de esta forma en 2017 y con el pasar de los años su se ha reconocido como un símbolo de las ideologías más extremas, ya no solo en Internet, sino también en los espacios que ocupan fuera de la red.

Por lo mismo, una simple seña de manos, utilizada en el siglo 18 para referir calma en situaciones de silencio (principalmente en entornos militares), y popularizada en la cultura general, se transformó en una muestra del discurso de odio que hoy, más que nunca, Estados Unidos busca enfrentar.