La Unión Europea ha sancionado a Qualcomm por monopolizar el mercado de los chipsets durante muchos años.

La Comisión Europea ha multado a Qualcomm con 997 millones de euros (1.2 mil millones de pesos), por abusar de su dominio en el mercado de los chipsets de banda base LTE. En otras palabras, el fabricante de chips impidió a los rivales competir en el mercado realizando pagos a Apple con la condición de que no le comprara a la competencia, y esto es ilegal según las normas antimonopolio de la Unión Europea.

Margrethe Vestager, comisionada a cargo de la política de competencia, dijo a través de un comunicado:

“Qualcomm acaparó el mercado de chipsets de banda base LTE durante más de cinco años, consolidando así su dominio en el sector. Qualcomm pagó miles de millones de dólares a un cliente clave, Apple, para que no comprara a sus rivales. Estos pagos no eran sólo reducciones de precio, sino que se hicieron con la condición de que Apple utilizara exclusivamente los chipsets de banda base de Qualcomm en todos sus iPhones y iPads”.

Esto significa que otros fabricantes de chips no podían desafiar el monopolio impuesto por Qualcomm, sin importar que sus productos fueran mejores. Según la comisionada, el comportamiento de Qualcomm negó la posibilidad al os consumidores y a otras compañías de conocer más opciones en un sector que tiene gran demanda y potencial dentro de la industria tecnológica. “Esto es ilegal según las normas antimonopolio de la Unión Europea, por eso hemos tomado esta decisión hoy”, sentencia Vestager.

¿Qué hacía Qualcomm exactamente?

En 2011, Qualcomm firmó un acuerdo con Apple, comprometiéndose a realizar importantes pagos a la compañía de Cupertino, con la condición de que utilizara exclusivamente los chipsets de Qualcomm en sus teléfonos y tabletas. Posteriormente, en 2013 el plazo del acuerdo se extendió hasta el final de 2016.

La Comisión Europea enfatiza que parte del acuerdo señalaba que Qualcomm suspendería estos pagos si Apple lanzaba comercialmente un dispositivo con un chipset suministrado por un rival. Como un candado más para la competencia, el acuerdo enfatizaba que si Apple decidía cambiar de proveedor tendría que regresar gran parte de los pagos realizados por Qualcomm.

A finales de septiembre de 2016, cuando el acuerdo estaba a punto de expirar y el costo de cambiar bajo sus términos era limitado, Apple comenzó a obtener de Intel componentes de chipset de banda base. Hasta ese momento Qualcomm tuvo a la compañía de la manzana atada de pies y manos, mientras subyugaba indirectamente al mercado de los chipset LTE.

fuente Comisión Europea

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