Elon Musk advierte a la ONU sobre el uso de armas automatizadas

Al parecer, a las grandes corporaciones, no les importa en lo absoluto industrializar la guerra y algunos países están de acuerdo.

Esto ya se está poniendo serio y se acerca a nuestras peores distopías. El rey midas de la tecnología –Elon Musk- y 115 expertos en robótica escribieron una carta abierta a la ONU para bloquear el desarrollo y uso de armas autónomas con la finalidad de evitar una nueva era bélica que se caracterice por el uso de armas de este tipo.

Sin duda, esta carta es consecuencia de la lucha que un conjunto de empresarios y científicos han emprendido a favor de la regulación de la inteligencia artificial en los últimos meses, y surge en el momento exacto en el que la ONU ha propuesto  tratar temas como el uso de drones, tanques o armas automatizadas en los conflictos armados.

La carta fue presentada este lunes 21 de agosto de 2017 durante la apertura de la Conferencia Internacional Conjunta sobre Inteligencia Artitifical (IJCAI, por sus siglas en inglés) en Melbourne, Australia. Los firmantes piden que se añadan a la lista armas prohibidas bajo la convención de la ONU sobre ciertas armas puesta en vigor desde 1983, la cual incluye armas láser, químicas y sistemas de armas autónomas.

Según The Guardian, Toby Walsh, profesor de inteligencia artificial de Scientia en la Universidad de Nueva Gales del Sur en Sydney, argumentó:

Casi todas las tecnologías se pueden utilizar para bien o para mal, y la inteligencia artificial no es diferente. Puede ayudar a resolver muchos de los problemas apremiantes que enfrenta la sociedad actual: la desigualdad y la pobreza, los desafíos planteados por el cambio climático y la actual crisis financiera mundial. Sin embargo, la misma tecnología también puede utilizarse en armas autónomas para industrializar la guerra. Necesitamos tomar decisiones hoy eligiendo cuál de estos futuros queremos.

Si bien, en nuestras cabezas esperamos que las máquinas sean una serie de androides cargados con metralletas, lo cierto es que ya existen armas automatizadas como el Samsung’s SGR-A1 ­un robot militar centinela surcoreano diseñado para reemplazar en la función de vigilancia y que se dispara de manera autónoma-; o el Uran-9 un tanque robótico que se maneja remotamente creado por Rusia.

Esta carta no sería necesaria de no ser porque gobiernos como el británico se opuso a la prohibición de armas letales autónomas en 2015. Sin duda, el avance armamentístico permite que se exploren nuevos alcances para la tecnología, pero al mismo tiempo, la mayoría de los desarrollos tecnológicos se enfocan en la destrucción.

fuente The Guardian

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