Eso sí es diversificar su mercado.

El furor por Pokémon Go no para. Y para muestra el caso de Emilio Cacho, un taxista de Minatitlán, Veracruz, que decidió aprovechar la poké-mania que ha despertado el juego móvil entre los pequeños y grandes usuarios para hacer negocio.

De acuerdo con Milenio, Emilio se sorprendió cuando un usuario le solicitó un viaje con la única intención de ir a “cazar” un Pokémon con ayuda de la app, que hasta entonces él no conocía. Al platicar la anécdota con su familia, le sugirieron aprovechar que conoce todos los rincones de Minatitlán y Coatzacoalcos como la palma de su mano para ofrecer su servicio a otros aspirantes a Maestros Pokémon.

Ni tardo ni perezoso, Emilio se puso manos a la obra y con ayuda de Paint realizó un simple anuncio donde informaba que ofrecía un “Taxi seguro” para buscar pokémones, cobrando 130 pesos la primera hora y 100 pesos por hora adicional.

Dikirim oleh Eliseo Emilio Cacho pada 13 Juli 2016

Inicialmente el emprendedor ofrecía sus servicios en los perfiles en Facebook de compra y venta de su región, pero cuando descubrió el grupo de Facebook “Pokemon Go Liga Coatza-Mina y alrededores” fue cuando se dio cuenta del alcance de la fama del juego. En poco tiempo su anuncio se volvió viral y comenzó a realizar varios viajes al lado de fans del juego. Además le surgió competencia, debido a que otros taxistas comenzaron a ofrecer el mismo servicio al ver el nivel de pasión por Pokémon entre la comunidad de Minatitlán y Coatzacoalcos.

El lobo de wall street me la pela el World trade center es un pendejo jajajaja

Dikirim oleh Eliseo Emilio Cacho pada 12 Juli 2016

En menos de cinco días del lanzamiento de su peculiar oferta ya “tuneó” su taxi (gracias a un regalo de uno de sus clientes), para dejar en claro que él es el original taxista-pokémon.

Dikirim oleh Eliseo Emilio Cacho pada 14 Juli 2016

Emilio indicó que en promedio cada viaje de usuarios del juego dura 2 horas, y los que lo solicitan son adolescentes de entre 12 y 15 años.

“Tengo que ir a menos de 20 kilómetros por hora, despacio para que el juego les cuente la distancia, o no sé qué. Yo la verdad no entiendo mucho de su juego, pero me dicen que vaya despacio, luego que me detenga. Luego se bajan y caminan. No sé qué rollo [hacen] con su celular y luego se vuelven a subir”, relató en una entrevista.

Por el momento Emilio se siente muy contento con el dinero extra que ha recibido por su idea, realizando viajes con usuarios que se muestran agradecidos y “casi, casi me dicen que soy su ídolo”.

fuente Milenio

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