La importancia que tuvo la NeXT Computer en el futuro de Apple.

“Vino ante el consejo y nos mintió, nos dijo que estaba pensando en formar una nueva compañía cuando en realidad ya la había preparado. Dijo que se iba a llevar a algunos trabajadores de puestos intermedios. Resultó que eran cinco de los miembros más antiguos”, declaró en algún momento Arthur Rock, quien creyó en el proyecto de Apple cuando Mike Markulla le presentó a Steve Jobs y Steve Wozniak y compró 640,000 acciones de Apple a 9 centavos de dólar.

Tal vez de ahí el enojo de Rock cuando se enteró de que, luego de ser obligado a retirarse de Apple en 1985, Steve Jobs decidió fundar una nueva compañía inspirada en las ideas de Paul Berg, ganador del Premio Nobel en reconocimiento a sus avances en biología. Así describe el evento Walter Isaacson en la famosa biografía que escribió de Steve Jobs:

“Berg le explicó lo difícil que era realizar experimentos en un laboratorio de biología, donde podían pasar semanas hasta acabar las pruebas y obtener un resultado. ‘¿por qué no lo simulan en una computadora? –preguntó Jobs– esto no sólo les permitirá acabar antes con los experimentos, sino que algún día todos los estudiantes de microbiología de primer año del país podrían jugar con el software recombinante de Paul Berg’.”

Esta charla le permitió al joven Jobs de 30 años pensar en una computadora que fuera más rápida que el resto, con mayor cantidad de memoria RAM, una pantalla a color con la mejor resolución y el procesador más veloz del mundo. Jobs pensaba en hacer una computadora que contuviera las tres Ms: Megabytes, Megapixeles y Megahertz. A grandes rasgos así nació NeXT, una empresa que algunos consideran un laboratorio de ideas o un pretexto de Jobs para revenderle algo a su querida Apple. Lo cierto es que los productos que esta compañía –que vivió apenas 11 años (de 1985 a 1996)– requerían un gran gasto para su desarrollo y estaba pensada para usarse en las universidades. Era una apuesta que traía en sí misma el signo del fracaso.

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Los productos de NeXT estaban pensados para usarse en las universidades.

O eso podríamos pensar de no ser porque a nivel de hardware y software representó un avance tan importante para la tecnología que gracias a sus estaciones de trabajo y su innovador sistema operativo –el NeXTSTEP– desarrollado por Avie Tevanian, influenció la implementación de las primeras Mac y contribuyó directamente al diseño de Mac OS X.

Este era un sistema operativo raro y adelantado a su tiempo, ya que estaba diseñado bajo el paradigma de programación orientada a objetos. Además fue el primero en hospedar un servidor web, ejecutar el primer navegador, contar con una interfaz gráfica que permitía su plena usabilidad, tener un núcleo que le permitía ser la computadora más rápida hasta el momento y, sobre todo fue el primer sistema operativo que utilizó Objective-C, uno de los lenguajes de programación más importantes hasta el día de hoy.

En cuanto al hardware, la primera NeXT vio la luz en 1989 y ofrecía todo lo que había buscado Jobs en las tres Ms: 64 MB de RAM, una pantalla de 17 pulgadas 1,120 x 832 pixeles y un procesador Motorola 68030 a 25 Mhz. Además de un disco duro de 660 MB y una placa Ethernet lista para conectarse. La NeXT Computer era un cubo negro, muy minimalista, estilo que, como ya sabemos, caracteriza actualmente a Apple. Incluso Jobs presentó el equipo antes de que se empezara a fabricar en un arrebato de desesperación, pues hay quien dice que necesitaba demostrarle a sus socios de Apple que había construido el futuro.

Lo cierto es que los equipos eran costosos y aunque en 1990 apareció la NeXTcube, una versión mejorada de la primera NexT y posteriormente la NeXTstation (una versión más barata), las ventas fueron mínimas y apenas se vendieron unos miles de equipos. Otro de los problemas vino de la falta de compatibilidad de Software, ni Apple (obviamente) ni Bill Gates quisieron negociar con Jobs la compatibilidad de sus productos con el NeXTSTEP.

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NextCube, una versión mejorada del primer modelo, que llegó al mercado en 1988.

Al final Apple acabo absorbiendo a NeXT tras la reinserción de Steve Jobs al equipo de la manzana, pues en primer lugar las ventas empezaron a ir mal para la compañía y en segundo reconocieron en Jobs lo que mejor sabía hacer: vender.

Seguramente entendemos poco de software y hardware, y la relevancia histórica a nivel tecnológico nos es apenas perceptible –a pesar su importancia–. Pero entonces, ¿qué vendió Steve Jobs al mundo cuando creo NeXT?

Puedo aventurar a decir que vendió una certeza construida a partir de una imagen de marca, imagen que fue propuesta por Paul Rand en el logo y por la cual Steve Jobs pagó 100,000 dólares. Por eso, por un solo logo, pero para Jobs era un logo que representaba el siguiente paso en la historia de la tecnología, porque a veces pensaba Steve, sólo necesitas vender una idea, pues, como le enseñó Markulla, puedes juzgar a un libro únicamente por sus tapas.

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