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La relación entre la sexualidad de los mexicanos y sus gustos musicales

Al menos 20% de las personas consultadas por Sonos, confesó haber creado una playlist especial para tener intimidad con su pareja.
Sonos

La firma que fabrica las bocinas Sonos, nos pasó un poco de información que revela cómo es que los mexicanos escuchan música cuando tienen intimidad con sus parejas.

Según el estudio Brilliant Sound realizado en abril de 2019, a través de una encuesta en línea en la que se consultaron a 12 mil hombres y mujeres de 12 países de todo el mundo, incluyendo México, 74% de la gente siente que la música puede tener efectos especiales durante el sexo.

Todos los que conformaron este porcentaje creen que escuchar sus canciones preferidas los ayudan a ser más creativos y arriesgados al momento de echar amor tanto en sus casas, como en un hotel.

34% de las 12 mil personas encuestadas, dijo haberse tomado el tiempo de diseñar playlists especiales para los momentos íntimos.

Lo más interesante de todo, es que solo una de cada cinco de las personas entrevistadas, dijo tener una lista de reproducción especial para el sexo.

O sea, si bien un montón de gente diseña playlists para tener relaciones íntimas, la mayoría no las usa, ya sea por pena o porque lo considera demasiado cursi.

Por otro lado, quienes no hacen listas de reproducción, optan por elegir las sugerencias de sus servicios de streaming favoritos, lo que ha provocado más de una interrupción innecesaria durante sus sesiones sexuales, y es que muchas playlists sugeridas traen canciones que no les gustan a los oyentes, lo que los obliga a detenerse para pausarlas o de plano, saltarlas.

Interesante dato es el que ofrece Sonos, mismo que indica que el 16% de la gente aprovecha las capacidades de reconocimiento por voz presentes tanto en sus bocinas, como en las de otras marcas, para saltarse las canciones que no les gustan sin tener que detener “sus ejercicios”.

Ya por último, 27% de los encuestados confesó que pone música solo para disimular los ruidos que cualquier buena sesión de intimidad provoca, con el fin de no molestar a los vecinos o simplemente para no enterar a todo el edificio de lo bien que la está pasando.