El juguete que nos dio horas de diversión, ahora es mucho más fácil… y eso no es necesariamente bueno.

El icónico Etch A Sketch, con todo y su marco de plástico de color rojo y su pantalla gris, fue uno de los regalos más pedidos durante la década de 1960. Inventado por el francés Andre Cassagnes, este gadget permitía realizar complejos dibujos, pero era necesario dedicarle horas de trabajo. Con solo torcer dos botones se podía mover un lápiz óptico, que a su vez trasladaba polvo de aluminio a la parte posterior de la pantalla, formando imágenes que variaban su complejidad de acuerdo con la habilidad de su usuario.

Todos los que tuvieron en su poder un Pizarrón Mágico (como se comercializó en México) recuerdan que realizar un buen dibujo con él era un ejercicio de paciencia y ayudaba a mejorar la coordinación mano-ojo. Lamentablemente, la nueva versión no mantiene las características anteriores, debido a que la calidad de las creaciones que hagamos con el nuevo Etch A Sketch Freestyle solo estará determinada por nuestro nivel como dibujante.

Etch A Sketch Freestyle es una colaboración entre Spin Master (los dueños de la marca Etch A Sketch) y BoogieBoard, la compañía que se encargó del rediseño del pizarrón. En esta nueva versión se elimina el polvo de aluminio, y se sustituye por una pantalla negra de LCD, gracias a un stylus los niños pueden realizar dibujos multicolores sobre la pantalla.

A los lados, donde se encontraban las perillas que antes nos permitían realizar los dibujos, están unos sellos que los niños pueden usar para darle un poco de variedad a sus creaciones. En realidad, fuera de la forma, en lo único que se parece al Etch A Sketch original es que, al agitar el dispositivo, el dibujo se borra de inmediato.

El nuevo Etch A Sketch Freestyle estará disponible en algún punto del próximo otoño y costará 20 dólares.

fuente The Verge

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