Los japoneses aprovecharán todo el material de desperdicio tecnológico que inunda su país para confeccionar los premios.

El furor por las próximas Olimpiadas de Tokio 2020 ya está aquí. A pesar de que faltan 4 años para el evento, la gran presentación con tintes geek de ayer dejó un gran sabor de boca entre los fans de los deportes, e incluso entre los que no lo son tanto. Ahora sabemos, gracias al portal japonés Nikkei, que la vinculación con el mundo geek no sólo será superficial, sino que también alcanzará a uno de los elementos más importantes de la justa: las medallas.

Japón no es un país rico en minerales, por eso, para elaborar muchos de los componentes electrónicos que han permitido impulsar la industria tecnológica del gigante asiático, se han importado metales como el oro, la plata, cobre y bronce desde hace años.

Aprovechando que el rápido recambio tecnológico ha creado una “mina” de metales artificial en los vertederos de basura electrónica, el comité de los juegos olímpicos y el gobierno de Japón decidieron aprovechar los millones de smartphones y computadoras desechados para reciclar sus componentes y construir con ellos las preseas  del 2020.

De acuerdo con las autoridades, en la basura electrónica local se encuentra el material suficiente para producir todas las medallas de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos que se celebrarán en la capital de Japón. Es decir, se cuenta con aproximadamente 9.6 kilogramos de oro, 1,210 kilos de plata, y 700 de de cobre –el principal componente de las medallas de bronce–, la cantidad de metales que oficialmente se usó en Londres 2012.

En el último registro de reciclaje de metal de Japón, elaborado en el 2014, se recuperaron 143 kilos de oro, 1,566 de plata y 1.11 toneladas de cobre. Una cifra que demuestra que, a pesar de no ser un productor de metales, la enorme importación de materiales para la industria tecnológica de esa nación es todo menos pequeña. De hecho, se calcula que japonesa ya cuenta con aproximadamente el 16 y el 22% de todos los metales del mundo por su enorme importación de las décadas pasadas.

El Ministerio de Medio Ambiente japonés cree que esta medida ayudará a fomentar la cultura del reciclaje entre los nipones.

fuente Nikkei

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