¿Podría ser la Stephen King del futuro? Sólo el tiempo lo dirá.

Iyad Rahwan, Manuel Cebrián y Pinar Yanardag, todos miembros del Media Lab del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés) son los responsables de Shelley, una inteligencia artificial especialmente diseñada para crear pequeños relatos de terror que se publican –con ayuda de un humano– en Twitter.

Shelley, que toma su nombre de la famosa escritora de Frankenstein, usa tecnología basada en deep learning, que le permite aprender de su compañero humano, y poco a poco lograr imitar su estilo de escritura, además de tener en su interior los estilos de algunos de los mejores escritores del género –todos libres de derechos– para mejorar su estilo.

De acuerdo con sus creadores, los algoritmos de Shelley le permiten detectar patrones narrativos, para adelantarse a los rumbos de las historias en las que colabora. Además puede crear sus propias historias, aunque con la limitante de que sólo puede escribir un máximo de cuatro tuits antes de necesitar la ayuda de un humano.

Actualmente, Shelley ya escribe pequeños relatos en Twitter y busca aprender de los usuarios de la red social. Así, cada hora Shelley lanza un tuit con el inicio de un relato, que debe ser continuado por algún usuario de Twitter que le conteste.

Para colaborar con Shelley es necesario seguir ciertas reglas: Se debe usar el hashtag #yourturn, si se quiere que shelley prosiga la historia, o #theend para que la termine. Sólo se puede responder a Shelley con un máximo de tres tuits seguidos, además de que se debe responder sólo el último tuit que corresponde con la historia que la inteligencia artificial esta contando. Es importante remarcar que Shelley no responderá todos los tuits que intenten colaborar con ella, debido a que elegirá a los que, de acuerdo con sus algoritmos, estén mejor escritos y con más probabilidad de crear hilos largos.

“Por el momento, se queda un poco en la parte superficial  [de un relato]: puede describir muy bien una persecución de un monstruo, pero no se le da muy bien crear suspense, seguir la trama y proponer una revelación”, indicó Manuel Cebrián.

A pesar de que puede resultar raro que el MIT dedique esfuerzos en desarrollar un bot que escriba historias de terror, sus creadores sostienen que el propósito de Shelley es descubrir la capacidad de la inteligencia artificial para inducir emociones.

Aquí te dejamos un ejemplo de las historias de Shelley:

fuente Shelley (Twitter)

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