La agencia de seguridad usó los servidores de las instituciones mexicanas para realizar ataques cibernéticos. 

The Shadow Brokers, el grupo de hackers que logró infiltrar los servidores de la NSA (la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos) en agosto, dio a conocer parte de la información que extrajo de la agencia. Lo más sobresaliente de la información, y que está dando la vuelta a todo el mundo, es que la NSA hackeó servidores de compañías, espió direcciones IP y tomó control de las computadoras de dependencias de gobierno de Rusia, China, India, Suecia y México. En total la NSA infiltró 306 dominios y 352 direcciones IP de 49 países distintos.

En el caso de México, se confirmó que la NSA se infiltró en las computadoras de la Secretaría de Gobernación (SEGOB), la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL) y de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). La información dada a conocer por The Shadow Brokers en agosto provocó que Harold T. Martin III, un excontratista de la NSA, fuera acusado de espionaje y que la Fiscalía Federales de Estados Unidos calificara el robo de información de la NSA como “impresionante por longevidad y alcance”. La nueva información podría provocar la caída de algún otro funcionario, pero todavía es pronto para saberlo.

La mayoría de los medios nacionales señalan que la NSA “espió” a SEGOB, SEDESOL y a la UNAM, pero es poco probable que la infiltración en los servidores tuviera ese fin. Es más posible que el hackeo de la NSA sirviera a la agencia para usar los servidores de las dependencias como “trampolín” para lanzar desde ahí ataques cibernéticos a terceros. Como explica nuestra fundadora y colaboradora Ana Francisca Vega:

La mayoría de los servidores afectados trabajaban con sistemas operativos basados en Unix, FreeBSD o Linux. Hasta el momento ni el gobierno mexicano ni el rector de la UNAM se han pronunciado al respecto.

fuente (Medium)

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