Ni siquiera los seres artificiales pueden dejar de divertirse con el mejor juego del fontanero bigotón de Nintendo.

A pesar de que Stephen Hawking y Elon Musk son enemigos acérrimos del desarrollo descontrolado de la inteligencia artificial, otros investigadores siguen buscando desarrollarla con objetivos tan poco comunes como crear un maestro del Nintendo no humano.

El más reciente esfuerzo por demostrar los alcances de la inteligencia artificial que aprende por sí misma es MarI/O, un programa que pudo superar por completo un nivel del mítico Super Mario World de SNES.

MarI/O funciona gracias a una serie de algoritmos que imitan las redes neuronales humanas, cada una de ellas permitiéndole generar diferentes acciones, por lo que incluso, a diferencia de otros intentos anteriores, no se le indicó cuál era el objetivo que tenía que cumplir para pasar el nivel. Aun así, el gamer digital consiguió su propósito a base de experimentar e ir aprendiendo en tiempo real.

En el pequeño video donde se explica el funcionamiento de MarI/O se observa como el programa no observa la pantalla del juego como una persona, sino que divide los elementos de la pantalla en bloques blancos (a los que considera seguros y en los que puede desplazarse hasta la meta) y bloques negros (obstáculos o puntos mortales debería evitar).

Para conseguir todos los datos que le permiten pasar el nivel como el mejor jugador, MarI/O comienza experimentando. En sus primeros intentos por terminar el nivel, MarI/O luce como un mediocre jugador,  se queda quieto, pulsando botones sin sentido simplemente para ver que reacción producen. Después de un tiempo sin ninguna acción, el control pasa a otra red neuronal artificial que le indica una nueva orden. En algún momento de su aprendizaje decide avanzar, generando más eventos y aprendiendo de ellos. En el último intento (el primero que vemos en el video), MarI/O se desplaza por el nivel como el más experimentado gamer de los noventa.

El responsable de esta inteligencia artificial indica que MarI/O funciona con una red neuronal que imita el ejercicio físico, midiendo la distancia recorrida y el tiempo que ha tardado en recorrerla para mejorar “sus tiempos”. De esta manera, el sistema es capaz de saber qué redes neuronales obtienen el mejor resultado y partir de ellas para el siguiente intento. Para completar el nivel sin morir, se necesitó de 34 intentos.

¿Creen que MarI/O se llevaría bien con R.O.B, el robot gamer de Nintendo?

vía Engadget

fuente Seth Bling (YouTube)

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