YouTube es asqueroso y los trolls me aman: una entrevista con Dross

Platicamos con Dross sobre su nuevo libro, lo que le daba miedo de niño, sus exploraciones y lo mal que esta YouTube en estos días.
(Código Espagueti)

“Dross, antes que nada, eres hermoso”, confiesa una chica frente al micrófono de la sala de conferencia de La Mole, en donde Ángel David Revilla está presentando Valle de la Calma, su último libro. Yo estoy a su lado, Nicolás Ruíz (el insigne hombre de las reseñas de Código Espagueti) tenía que presentar al blogger, videoblogger y escritor, pero no pudo venir. La historia de su vida. Yo vine a hacerle el paro. La historia de mi vida.

Dross es un personaje que no necesita presentación. Toda persona con una conexión a internet ha visto, al menos una vez, alguno de sus Top, videos que explotan las pasiones más ocultas de la humanidad, el morbo por el susto.

Ser maestro de ceremonias no es lo mío. Desde mi lugarcito en la tarima veo como los fans de Dross me juzgan, y pienso que mañana irán a cualquier video publicado en YouTube a decir que soy un pendejo, porque eso es lo que hacen los fans y porque a lo mejor sí estoy muy pendejo por estar aquí, platicando con Dross en La Mole. Pero no me mal entiendan, el venezolano es muy agradable y un gran platicador, a pesar de estar afónico.

A una fan que pregunta le sigue otro y luego otra, la mayoría terminan con un “Te amo”, a lo que Dross contesta “Yo también”. Los aplausos surgen. Comienzo a notar que ya tiene muy bien ensayado su show.

No es la primera vez que platicamos. Un día antes lo entrevisté, así que no me siento completamente desamparado frente a él en la convección. Le hice preguntas pertinentes, al menos para mí, que nunca me metí a Google a buscar por qué se puso Dross Rotzank si Ángel David Revilla es un nombre bonito.

“Hace muchos años, en la era jurásica de Internet, cuando el modem chirriaba, yo necesitaba un sobrenombre, un nickname, como se le decía en aquel entonces, para poder identificarme en Internet. Entonces yo me acordé de un luchador en el WWF, en aquel entonces, que se llamaba Warren Drozz. Pero era Drozz con dos z. Yo me equivoqué, lo puse con dos S y el resto es historia”.

Ok, estoy consciente que no fue una pregunta particularmente sorprendente, única y original. Puedo notar que, si mi pregunta fuera un cosplay sería Harley Queen, pero me intrigaba saberlo. La mitología que ha creado a su alrededor como un explorador de misterios ha hecho que la gente se haga una imagen de él, que no precisamente obedece a la realidad. Es muy transparente en sus respuestas y no encuentro nada perturbador en ellas. Por ejemplo, reconoce que sus seguidores están obsesionados con descubrir la verdadera razón del uso del número 7 en sus videos.

“Es un asunto práctico. Mucha gente le ha buscado el significado, pero el significado real para mi es hasta vergonzoso después de todo lo que se han sobre pensado de este asunto, porque un Top 10 me parece que es demasiado largo y un Top 5 me parece muy corto, así que el 7 para mi es el número idea. Eso era todo” confiesa entre risas.

La prueba máxima de que este gambusino de la cara oculta de la Tierra es un hombre normal son sus miedos. Acepta que no hay nada que le dé más miedo que el doctor le dé una “mala noticia”. “Eso sí es un cagazo de acá hasta la Luna”, confiesa.

Pero entonces de dónde sale ese gusto por el misterio, por lo oculto, por lo escabroso. Según me contó todo surgió en su adolescencia, cuando le gustaba meterse a casa abandonadas.

“Me acuerdo que cuando era adolescente salía mucho a caminar escuchando mi música y de repente vi un sitio abandonado. Un día lo vi, y otro día y otro día que pasaba por allá y entonces yo dije ´Bueno vamos a meternos´, ¿no? Y me metí y ahí comencé con el gusto de las exploraciones urbanas”

Luego vinieron las grandes novelas de misterio, los villanos terribles, la sangre y otras vísceras cinematográficas de las que se hizo fanático.

“Cuando yo era niño y leí mi primer libro, fue como un ¡Bum! Y me dije a mi mismo: Aquí estoy, me hallé. Me hallé desde niño. Y siempre ha sido así. Y siempre yo tuve claro que lo que yo quería ser era escritor. Claro que el mundo ha cambiado un montón. Pero mira, finalmente, Y es mi medio predilecto para contar una historia. Y para desarrollar personajes.”

A la larga Dross cumplió su sueño de convertirse en escritor. Ha publicado las novelas Luna de Plutón y su secuela, La guerra de Ysaak, Festival de la blasfemia y Valle de la calma, esta última es, a su parecer, el texto más “escabroso, terrorífico y perturbador” de todo lo que ha escrito.

“Soy muy apasionado con mis personajes. Me gusta tomarme el tiempo con ellos, por allí le dediqué mucho tiempo a Abraham Salgado, personaje que quise mucho. Vaya, con todos los personajes del Valle de la Calma, incluso los personajes más estrambóticos, los más atroces, los más abominables, los quiero bastante. Pero, los creé zarpando. No fue planificado. Simple y llanamente me subí a esa balsa, le di una patada a un muelle y a donde me llevó lo traté de escribir todo lo más buenamente que pude”.

Abraham Salgado es el protagonista de la novela. Es un personaje con un pasado difícil, que tiene que ingresar a trabajar en un gigantesco complejo llamado Hospital San Niño, en el que se albergan también enfermos mentales, para poder sortear la difícil situación económica que le oprime. A lo largo de la historia descubre, muy a su pesar, que el lugar esconde secretos colosales y perturbadores, y se vuelve cada vez más extraño y siniestro con el paso de los días. No puede escapar de allí, haga lo que haga.

Revilla plantea el Hospital San Niño como una especie de macabra trampa mortal que amenaza con destruir a Abraham de un modo inenarrable, del mismo modo que lo ha hecho con incontables almas antes que él.

“(El hospital) es un lugar muy fértil para una historia de horror. En Abraham Salgado vertí una situación en la que no querría estar absolutamente nadie, que es estar atrapado en un lugar así, sin poder salir. Incluso el miedo a la escasez económica que el sufre y que le requiere ir hasta allá, a un lugar lejos en medio de la nada en Argentina. La gente que atrae ese tipo de lugares. Porque todos los personajes que tiene el hospital, el Fray Niño, la verdad que me imaginé. Es para mí un escenario que fácilmente puede convertirse en un infierno en un mal día”.

Creo que tiene que, para mí, en mi humildísima opinion, a mi parecer muy personal. Una buena historia de misterio tiene que tener factores con los que la gente se pueda sentir identificada. En el caso de Abraham Salgado en Valle de la Calma, son los problemas económicos. Él no tiene dinero, no tiene recursos y eso lo obliga a ir a un lugar en el que él absolutamente no quiere estar”.

El escritor cuenta que, para escribir esta novela, realizó más que una investigación en internet, busco en sus recuerdos, cuando hacía exploraciones urbanas en lugares abandonados, en sitios que estaban en completa soledad.

“Ya no había más nadie allí. Y me metía y era impresionante la historia del lugar. Lo que decían las paredes, los objetos abandonados. Incluso los juguetes, los osos de peluche. Cuando yo me acuerdo de ese lugar. Y te entra una cosa, porque tú dices que historia todo esto que paso, que situaciones llegaron a ver todos estos objetos, ¿qué me dirían si pudieran hablar? Todo eso formó parte de la construcción del San Niño”.

Pese a tener cuatro novelas publicadas, para la gente Dross sigue siendo la “persona que sube los videos mórbidos perturbadores a YouTube”. Reconoce que, aunque su público lector es diferente al de la plataforma de videos, ha logrado crear una voz que le permite contar historias que parecen reales, pero que en realidad son de su creación.

“Que yo las cuente como si fuera un documental, tipo la bruja de Blair, se llama documental falso ese estilo. Que yo lo haga así es una cosa, para que la gente piense que puede ser verdad, pero son historias completamente mías. Entonces los dos medios se permean, sí. Se entrelazan bastante. Hay que poner mucho de lo literario para hacer videos de terror. Al menos, del estilo que yo los hago.”

Una de las historias que más relevancia han cobrado en internet gracias a Dross, y que extrañamente no es suya, es la de Dear David, que cuenta el fenómeno paranormal ocurrido a Adam Ellis, quien sueña con el fantasma de un violento niño que no tiene la mitad de su cabeza. Ellis documentó todo lo que ocurría en su departamento y Dross le dio seguimiento. Todo fue inventado.

“Un día él agarró – Adam Ellis – y finalmente confesó, porque eso es toda la magia que nosotros manejamos. Hacerlo ver como que es real. Pero un día, él estaba tan emocionado que confesó y dijo “vendí los derechos para la película”. Yo lo felicité y él me respondió ‘Eh, sí, mira Dross’. Fue un momento muy bonito entre nosotros, porque es entre creadores de contenido en internet y él aprecia mucho que yo le haya hecho videos de sus historias, porque le nacieron muchos nuevos followers. Es un desmadre, en el fondo es un desmadre, pero un desmadre divino”, narra entre carcajadas el venezolano radicado en Argentina.

Para un usuario de internet cualquiera, caminar en la cuerda floja de las mentiras verdaderas podría terminar muy mal. Los Trolls no perdonas, excepto a Dross. “El amor que me dan por internet. Yo soy muy privilegiado por eso. Por todo el cariño”, afirma.

“Sabes que yo he tenido la dicha de que un público de mil personas sólo uno es un troll. Y ni siquiera, porque incluso los trolls me quieren mucho y me han hecho memes, pero son memes que me son funcionales. Me han hecho memes como el amo del terror, o me han hecho memes de las frases extrañas que yo uso a veces para mis videos, o me han hecho memes que me han ayudado mucho con los libros y que son un tributo a los libros y eso me tiene absolutamente encantado”.

Pero si los niños rata lo aman, la plataforma que lo hizo famoso le ha traicionado. Ángel David Revilla la califica como una porquería traicionera y da razones de peso para llamarla así.

“Youtube se ha vuelto algo muy lamentable hoy día. Muchos creadores de contenido están infelices con el sitio. Creo que Youtube ha oprimido innecesariamente al creador de contenido. Creo que Youtube es muy mal agradecida, rayando incluso en lo traicionera. Creo que no le importa en lo absoluto la gente. Creo que el futuro debiera estar, al menos un futuro ideal, en la competencia.
Google es la manifiesta personificación de que los monopolios son terribles. De ser algo maravilloso lo convirtieron en algo asqueroso, en algo incluso impresentable, con tanta gente dolida con ellos. Pero ahora yo lo único que puedo desear es que, no sé, Jeff Bezos o Tim Cook o la mesa ejecutiva de Disney traten de lanzar sus propios sitios de creación de contenido.

Creo que eso mejoraría bastante, todo lo que es el panorama y creo que le haría mucho, mucho bien a los creadores de contenido que hoy se tuvieron que ir del sitio.

Lamentablemente hoy YouTube es un sitio más pequeño de lo que era antes, no más grande”.

Traición y soledad. Así me sentí cuando al terminar la conferencia de la Mole Dross se levantó de la mesa, tomó su sombrero y bajó de la tarima rápidamente, donde ya lo esperaba su manager que le puso un abrigo y salieron por la puerta trasera rumbo a una camioneta sin siquiera decirme adiós. Para colmo, el maestro de ceremonias de La Mole me agradeció llamándome “Luis”.

Baje las escaleras, tome mi mochila y me fui solito a la salida, pensando en lo difícil que debe ser tener amigos famosos que hacen estas cosas todo el tiempo y en que, ojalá, nadie haya grabado la conferencia, porque seguro en los comentarios todo el mundo me va a pendejear.