La segunda temporada de 13 Reasons Why es casi una realidad

¿Habrá trece cintas más?

Lo sabemos. Aunque Hannah Baker está bien muerta, 13 Reasons Why dejó un par de cabos sueltos por si algún valiente se atrevía a tomar la serie adolescente en sus manos y crear una segunda temporada. La verdad es que luego del éxito obtenido no podríamos esperar más que el regreso de Clay Jensen y compañía. Pues bien de acuerdo con el The Hollywood Reporter, un grupo de guionistas se ha estado reuniendo desde hace un par de semanas para planear la siguiente temporada de 13 Reasons Why.

Netflix no ha dicho nada aún, pero lo cierto es que no debería de extrañarnos en absoluto que esto suceda, sobre todo porque el drama de Hannah ha levantado polémica entre críticos y el público. Ante todo por la forma en la que aborda el suicidio y porque muestra explícitamente la forma de morir de Hannah, pero vamos, seamos honestos, peores imágenes y más violentas vemos todos los días dentro y fuera de Netflix.

La serie tiene su mérito al tener una idea original a partir de un motivo vintage: las cintas que Hannah deja para explicar por qué se mató. Sin embargo, está llena de clichés, abusa de inclusión racial y de género. Basta con decir que hay un personaje que es china, lesbiana y adoptada por homosexuales; eso, desafortunadamente, no hace más que obviar los grandes traumas de Estados Unidos y su inconsciente colectivo, lejos de señalar un problema real.

La segunda temporada de 13 Reasons Why es casi una realidad

Por otro lado, la figura de Hannah pasa de ser una persona maltratada y acomplejada por victimizarse a la menor provocación. Aquí uno podría pensar que los creadores de la serie optaron por aglomerar en la figura de la protagonista todas las formas de representación del bullying, desafortunadamente llega un momento donde el personaje sufre una transformación negativa para el espectador y pierde simpatía por Hannah.

Es difícil decir si está mal que el suicidio se represente de manera explícita en la serie o si está mal abordado para que los más jóvenes la vean. Lo cierto es que, al menos los personajes centrales a excepción de Clay, podrían tener sus propias razones para tirarse al catre y tomar una decisión definitiva.

Me gustaría decir que la serie ahonda en las posibilidades de quitarle al suicidio todo tipo de atributos y verlo como lo que es: otra forma de la muerte. Pero desafortunadamente, está pensada para definir el suicidio como algo tajantemente malo, en lugar de ahondar verdaderamente en las complicaciones psicológicas que podrían llevar a tomar este tipo de decisión. Sin embargo, al final de los 13 capítulos de la temporada, hay un capítulo especial Beyond the Reasons donde productores –incluida Selena Gómez- y actores, explican en compañía de expertos formas de prevenir y detectar conductas de este tipo. También existe otro lado oscuro, ¿Por qué uno dejaría 13 cintas para explicar mi suicidio? Se necesita tener definitivamente otro tipo de desorden para pensar de esa manera y hubiera estado bien analizar ese lado de Hanna Baker también.

En fin, tampco hay que juzgarla como una serie para adultos, su público está bien definido y por eso puede ser susceptible. Pudo ser una mejor serie sin perder de lado su intención aleccionadora. Esperemos que si Netflix opta por hacer una segunda temporada nos ofrezca un giro novedoso sobre el rostro oscuro de la adolescencia y el sistema educativo estadounidense.

fuente The Hollywood Reporter

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