Retro Reseña: Attack the Block – La última gran película de adolescentes

Antes de convertirse en Finn, John Boyega interpretó al “chaca” más temerario de todo el universo ¡Y lo hizo bien!
(StudioCanal)

En el 2011, mientras la crítica celebraba por millonésima vez la visión caduca de los preadolescentes enamorados teniendo aventuras misteriosas al estilo Steven Spielberg que representó Super 8, dirigida por el aun timorato J. J. Abrams, del otro lado del mundo Joe Cornish mostraba que todo había cambiado y que, si bien los finales felices que veíamos en las películas de aventuras ochenteras no habían terminado, sí eran muy diferentes y no habría marcha atrás. Cornish le dio al mundo Attack the Block, la película que, además, puso a John Boyega en el mapa.

Attack the Block cuenta la historia de una unidad habitacional del sur de Londres que se ve atacado por extraterrestres que buscan aparearse y cuenta la forma en la que sus habitantes, liderados por un grupo de adolescentes criminales, se defiende. La película es divertida, salvaje, llena de acción y con una plétora de personajes entrañables. Cómo en su momento no la reseñamos (porque Código Espagueti no existía) creemos que éste es buen momento para hablar de ella y darte buenas razones para verla.

Invasión

(StudioCanal)

Moses (John Boyega), Pest (Alex Esmail), Dennis (Franz Drameh), Jerome (Leeon Jones) y Biggz (Simon Howard) son un grupo de amigos que decide asaltar a una joven enfermera llamada Sam (Jodie Whittaker) para pasar el rato mientras ésta regresa a su casa del trabajo, pero el crimen se ve interrumpido por un meteorito que cae a su lado y destroza su auto. Moses, el líder de la pandilla, se mete al auto destruido para robarse algo de valor, sólo para descubrir que una extraña y sanguinaria criatura peluda estaba en el interior del meteorito y deciden cazarla para sacarle algo de valor.

Con el fin de hacerse famosos y ganar dinero con el descubrimiento, el grupo lleva el cadáver al departamento del traficante de drogas local, Ron (Nick Frost), para que los aconseje y Moses pueda dejar el cadáver en el invernadero de Hi-Hatz (Jumayn Hunter), el jefe que controla la venta en esa zona de Londres.

A partir de este momento todo este grupo de personajes, más las amigas, novias y vecinos del edificio, se verán atacados por decenas de otros monstruos espaciales, aún más grandes, sanguinarios y dientones, que el espécimen muerto sin saber bien a bien qué está pasando.

Props and Mayhem

(StudioCanal)

En el sentido más abstracto de la ciencia ficción, Attack the Block tiene una historia común. Hay un peligro que viene del espacio que los personajes deben derrotar para seguir vivos. Pero en lo general, la película se aleja de los convencionalismos. El primer gran acierto es que no tiene héroes, al menos no en el sentido tradicional de las historias. Tiene víctimas y victimarios. Moses es un villano a los ojos de los caucásicos clasemedieros de los que abusa, pero es un héroe para sus amigos, que son criminales.

Cornish recupera la idea de los simios espaciales a los que se enfrentaban los héroes de las revistas pulp en los años cuarenta y nos entrega unos monstruos temibles. Peludos licántropos de colmillos azules neón con un pelaje ausente de color que absorben la atención cuando están en pantalla. No son seres consientes que planean, son animalescos carentes de sentimientos y por lo mismo letales.

(StudioCanal)

Se lo que están pensando “Si estas criaturas son tan letales como dices ¿por qué un puñado de adolescentes puede enfrentarlos?” Moses y sus amigos (incluidos los pequeños Props & Mayhem) pueden hacerse cargo de alienígenas asesinos simple y sencillamente porque no es lo peor que les ha pasado en su colonia. Porque viven al día, inmersos en la violencia y la pobreza. Pelear es su distracción.

Hay una parte en la que Sam, luego de haber sido atacada por la pandilla, tiene que hacer equipo con Moses y entra a su cuarto. Allí la enfermera descubre que se trata de un niño y, cuando le pregunta su edad, el chico le responde que tiene 15, a lo que Sam le responde que pensaba que era más grande (porque su fachada de criminal lo hace ver adulto) y Moses lo toma como un cumplido. Esos chicos son matones y consideran que serlo está bien. Este otro discurso le da a la película un espíritu duro que nunca en su vida J. J. Abrams o los Hermanos Duffer van a tener ni por asomo en sus obras.

Yerba y crimen

(StudioCanal)

La cinta toma las mejores partes de una producción serie B y las maneja magistralmente a favor del espectador, añadiéndole a su trama referencias a bandas, anime, películas y series contemporáneas (Naruto no tiene tanto que terminó) como pequeños tesoros que se van rebelando poco a poco.

La película siempre avanza, no se detiene a justificar comportamientos de nadie, tampoco nos deja una enseñanza. Tiene un timming envidiable para otras películas de la época además de una gran banda sonora hecha por Basement Jaxx y Steven Price.

(StudioCanal)

Éste fue el primer paso que dieron Jon Voyega y Jodie Whittaker para llegar a las estrellas. El actor como Finn en Star Wars y Jodie como la nueva Doctor Who.

Los héroes se convierten en héroes porque el pueblo los necesita, a pesar de su origen. Si has vivido en la periferia de cualquier ciudad, es el tipo de película que estabas buscando.

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