El viernes falleció Roderic George Toombs, mejor conocido como Roddy “Rowdy” Piper, rememoramos su más famosa cinta de ciencia ficción. 

En los ochenta los fans de la lucha libre observaron el ascenso de una estrella: el ex boxeador canadiense Roderic Toombs, quien encarnó a Roddy Piper en la WWF, un supuesto rudo escocés quien llegó a las estelares gracias a su carisma y  técnica, enfrentado a leyendas de la talla de Hulk Hogan y Andre el Gigante.

En México era complicado ver sus peleas, sólo asequibles para quienes tenían las hoy obsoletas antenas parabólicas, sin embargo en varias tiendas departamentales sí se podían comprar los juguetes con su imagen y afuera de las arenas (o algunos videoclubs) comprar los videos, en formato Beta, con recopilaciones de sus mejores luchas.

A pesar de que aquí Piper nunca fue tan famoso, muchos lo recordamos gracias al genial (aunque poco apreciado) ciclo de películas Trilogía de Canal 5, donde cada semana los sábados por la tarde pasaban una triada de cintas relacionadas entre sí, ya fuera por el director, el actor principal, el tema e incluso el escritor de las novelas en que se basaban los filmes.

nada
Roddy Piper como John Nada

Recuerdo que, siendo un niño, quedé impactado cuando en una de esas trilogías dedicada al cine del gran maestro del terror John Carpenter pasaron They Live, una película que, a pesar de tener un perfil comercial, contaba con una premisa que al terminar de verla te dejaba paranoico durante varios días.  En la televisión mexicana la cinta fue mutilada, incluso cortando la escena final, y los diálogos bajado de tono en el doblaje para no herir susceptibilidades, aun así era impactante.

La película de 1988 fue un fracaso en taquilla, pero se volvió de culto y sigue siendo recordada 27 años después de su estreno. En la cinta seguimos a John Nada, un redneck prototípico que a pesar de una vida llena de problemas, tanto familiares como laborales, sigue creyendo en que hace falta sólo una buena actitud y trabajo duro para salir adelante en Estados Unidos, “la tierra de las oportunidades”. Lamentablemente su país se encuentra sumido en una enorme crisis económica, producto de la administración de Ronald Reagan, por lo que las oportunidades no existen.

Nada se ve obligado a entrar a trabajar de albañil, donde se hace amigo de Frank Armitage, un rudo pero noble compañero. Ambos llegan a un refugio para indigentes donde son ayudados por una especie de organización de samaritanos que les brindan comida y techo. Hasta aquí, la primera media hora de la película,  They Live parece más una película de denuncia social que un filme de ciencia ficción, y lo es, pero también es mucho más.

obedece a la morsa
El secreto que descubre John Nada

Todo da un giro cuando la policía local allana el refugio y atrapa a casi todos los dirigentes de la organización de samaritanos. John Nada logra escapar llevándose con él sólo unos lentes negros, los cuales usaban todos los detenidos, en cuanto se los pone se da cuenta de que algo no está bien, que el mundo es completamente diferente a como pensaba, que todos los anuncios de publicidad en la calle, todas las revistas, todos los programas de televisión mandan mensajes subliminales: “¡Obedece!”, “¡Trabaja!”, “Trabaja ocho horas, juega ocho horas, duerme ocho horas”, “cásate y reprodúcete” , “Obedece al gobierno”, “Conformate” y la inscripción presente en todos los billetes: “Este es tu Dios”.

A partir de ahora la cinta se dirige en otra dirección, al contrario de otras películas de ciencia ficción donde la humanidad tiene que impedir una invasión extraterrestre, aquí vemos que la invasión ya se dio, hace años, y perdimos, pero la mayoría no se dio cuenta. John Nada descubre que los grandes millonarios del mundo, los políticos y las estrellas de la televisión son extraterrestres o vasallos de está especie de conquistadores, culpables de las desigualdades del mundo, del cambio climático y de la desaparición de la clase media, los cuales se comunican a través de sus relojes carísimos (recordemos que es un mundo anterior a los celulares). Nada se da cuenta de que en la cúpula del poder existe un pacto para que el mundo sea una basura para los seres humanos, y que la única forma de ascenso social es dejar de lado la solidaridad con la especie y volverte un sirviente más de los aliens.

Carpenter consigue una interesante mezcla de crítica social con cine de acción, sin olvidar la famosa frase, supuestamente improvisada por Roddy Piper,  “He venido aquí a mascar chicle y patear traseros… y ya se me acabó el chicle”, dicha justo antes de entrar a un banco y acribillar millonarios.

viven
Ellos viven entre nosotros

La cinta, con todo y sus muchos puntos flacos, es buena y aun hoy sigue siendo muy disfrutable, además muestra una de las mejores peleas de la historia del cine, cuando Nada se enfrenta en un brutal combate (lleno de clichés de la lucha libre) a su amigo Frank, dejando una muestra del talento de Roddy Piper como luchador.

Finalmente, no resta más que recordar que la historia de la película esta basada en el cuento de los sesenta Eight O’Clock in the Morning del escritor Ray Nelson, pero que fue conocida por Carpenter, un fan de los cómics de terror desde que era un niño, por Nada la versión en cómic que publicó Eclipse Comics, en el que en lugar de John Nada, el protagonista se llama George Nada. Aquí te dejamos íntegra la historieta:

Nada 01.jpg

Nada 02.jpg

Nada 03.jpg

Nada 04.jpg

Nada 05.jpg

Nada 06.jpg

Nada 07.jpg

No podemos dejar de mencionar que ayer el mismísimo Carpenter recordó a Piper con un par de tuits y un video, recordando la famosa escena del banco:

“Devastado de escuchar las noticia sobre mi amigo Roddy Piper. Él era un gran luchador, un artista magistral y un buen amigo.”

“Descasa en paz, Roddy. Te echaré de menos, amigo mío”

temas