Un siglo antes de que estallara la Beatlemanía en el mundo, hubo reacciones de locura por las interpretaciones de otro músico…

En las templadas y ordenadas consciencias alemanas del siglo XIX no cabía la idea de un desplante de locura en un concierto. Todo era orden y digna presencia. Y, sin embargo, en el año 1841, el renombrado poeta Heinrich Heine declaró la existencia de la “fiebre de Liszt” o Lisztomanía.

Por esos años, el joven y apuesto pianista Franz Liszt daba sus mejores recitales a lo largo y ancho de Europa. Todos celebraban el genio del histriónico músico. Pero, en Alemania del norte, el entusiasmo por sus representaciones llegó a tal grado que la gente parecía contagiada de una manía violenta que los llevaba cerca de lo que Heine llamó “una epilepsia histórica”.

Una vez Liszt tiró una vieja colilla en la calle bajo la atenta mirada de una mujer obsesionada con él que estaba esperando, que con reverencia apartó las malas hierbas de la cuneta, lo encerró en un medallón y lo rodeó con el monograma «F.L.» en rombos, y volvió a sus deberes cortesanos sin hacer caso del olor enfermizo que desprendía.”

Si quieren saber más de esta peculiar manía y de las locuras de las fanáticas de Liszt no duden en consultar esta curiosa y musical anécdota de nuestra querida Raropedia.

Leer en Wikipedia: Lisztomanía.

fuente Wikipedia

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