Platicamos con Enrique Buenrostro, autor de este concepto sobre el panorama actual del comic mexicano independiente.

La noticia corrió entre los artistas y fanáticos del cómic: La Nave de los Mitos, la primera cafetería/librería de cómics mexicanos, se presentaría en la Feria del Diseño & Food Truks, uno de los muchos bazares que hay en la Ciudad de México en los que puedes comprar productos de la mano de sus creadores y comer algo.

Había escuchado hablar de proyectos dedicados a la difusión de la lectura por medio de transportes, incluso alguna vez leí de una persona que viajaba a poblados distantes en un burro cargado de libros. Pero nunca escuché de un food truck dedicado a la difusión de la lectura de historietas y mucho menos de las mexicanas. Así pues, era imprescindible ir a conocerlo.

Al más puro estilo de la Mistery Machine de Scooby Doo, La Nave de los Mitos es una Volkswagen Combi adaptada –no esperaba menos de un proyecto de este tipo que se mueve por la ciudad– con una cocina en su interior, una barra en la que se atiende a los comensales, un librero con diferentes publicaciones enfocadas al arte secuencial mexicano y una pequeña mesa que sirve de espacio de conferencias. La Combi esta forrada por todos lados, con una reproducción de la ilustración de José Quintero (autor de Buba) titulada igual que el negocio.

Ahí, en su primer día de apertura, se presentó Augusto Mora, uno de los autores más reconocidos del panorama de la historieta nacional. Augusto estaba platicado con Bernardo Fernández (BEF) mientras el primero firmaba algunas copias de su nuevo cómic. Como no me gusta ser mal tercio, me fui a comer y a dar una vuelta entre los puestos (me compré un impermeable azul eléctrico muy bonito), con la esperanza de que al regresar Mora pudiera presentarme al dueño del negocio. Para mi sorpresa, el susodicho era Enrique Buenrostro Sánchez, un viejo conocido y entusiasta del cómic nacional.

La Nave de los Mitos tiene una cocina en su interior y una barra en la que se atiende a los comensales.

Conocí a Enrique hace un par de años, cuando produjo (bajo el sello Animal Gráfico) los libros Buba Vol. 2 de Quintero, y Fuertes Declaraciones: Diario de un Presidente de Mora. Platicamos un par de veces y descubrí que era un apasionado de la historieta nacional actual. Esa pasión lo llevo a compartir el riesgo de hacer publicaciones junto a los independientes, pero como él mismo lo cuenta: “No vale de nada una buena idea si no hay una producción, pero no vale de nada una producción si no tienes la difusión y las ventas. Si no tienes ventas no pasa nada”.

Una cosa era editar libros, otra muy diferente distribuirlos y venderlos. Eso fue lo primero que Enrique descubrió en su naciente carrera como productor de cómic mexicano. “Una vez escuché decir a Luis Gantus: quien resuelva eso ya está del otro lado y está resolviendo una problemática muy fuerte, real: La de la difusión y la venta”. Con ese reto en mente buscó una solución.

“El punto era encontrar alguna dinámica, una forma original y al mismo tiempo económica, porque no se tenían los recursos para rentar un local u abrir un espacio grande (…) El reto era muy claro: ¿cómo difundir el material independiente y autogestión? Toda esa creatividad de tanta gente que no tiene suficientes foros”, me explica Enrique junto a su Combi.

Buenrostro pensó que si no había la posibilidad de tener un espacio físico al que la gente pudiera ir, lo más oportuno sería que él fuera hacia la gente. Así se le ocurrió la idea de la Combi. “Fue buscar el vehículo, comprarlo, adaptarlo, decorarla y cubrir los espacios con la idea (las ilustraciones de los artistas nacionales) y paso a paso empezar a buscar las soluciones. No fue de un día para otro”, explica. Todo esto le tomó mas de medio año.

“Se llama La Nave de los Mitos, porque alguna vez alguien decía que era un mito que en México existiera gente haciendo cosas en narrativa gráfica. Que eso no existía, que no había personas que lo estuvieran haciendo. Que era una fantasía, una leyenda urbana o que la que se hacía no era de buen nivel”

Enrique Buenrostro acepta que existen ya foros dedicados a la misión que el mismo se ha auto impuesto, pero no considera que existan los suficientes. “Si existen librerías especializadas, encuentros y eventos, pero no son suficientes. Creo que ya estamos rebasando esos espacios”.

La Nave de los Mitos cuenta con material de más de 40 autores mexicanos, independientes y autogestivos en su mayoría.

En su arranque, La Nave de los Mitos cuenta con material de más de 40 autores mexicanos, independientes y autogestivos en su mayoría, como Verde Agua, Perro Prieto, Augusto Mora, José Quintero, Raúl Treviño, Sono Sánchez Almara, Edgar Delgado, Valerio Vega, Héctor Satarriaga y otros.

“Como te digo, la premisa es que sean autogestivos, autores independientes. Algunos con más fuerza, por ejemplo, en Fixion Narradores están trabajando fuerte pero siguen siendo independientes, un proyecto que nació de su propio esfuerzo. Y hay otros como Verde Agua, que es impresionante su trabajo, que son 10, 20 o 50 ejemplares”.

Verde Agua es un fanzinero capitalino, que muchos considerarían alejado de la escena nacional de cómic, pero que afortunadamente aquí ha encontrado un espacio de difusión.

“El fanzine cumple otra función muy interesante que está haciendo, política y social, temporal (…) la difusión que llega a tener un libro de tiraje tan corto no llega a tener la que tiene un libro de 2 mil ejemplares, pero es interesante ver esa amalgama que existe entre varios autores, pero sin restarle el mérito que tiene la gente que hace fanzine porque están haciendo cosas muy interesantes”, reconoce Buenrostro

Y a todo esto, la pregunta obligada: ¿cómo ve Buenrrostro el panorama actual del cómic mexicano independiente?

“Yo creo que el cómic se ha estancado porque buscamos la interlocución hacia nosotros mismos. Siempre estamos hablando de nosotros y para nosotros. Nos limitamos a un grupo muy reducido de seguidores y yo creo que estamos en el momento preciso para abrirnos a diferentes formatos, medios y géneros. A coquetear con la literatura, con la poesía, con la divulgación científica y el periodismo, que ya se está haciendo. Yo creo que esto puede explotar hacia diferentes variantes de la narrativa gráfica y los autores que aquí están presentes en La Nave de Los Mitos, son una muestra de ello”.

Enrique quiere contar esta primera aparición como “un piloto”, no como aparición formal de su proyecto. “El día que estos 40 o más autores me acompañen y me digan “vientos, estamos contigo y estamos juntos en la misma nave”, ese día será cuando considere que La Nave de los Mitos ha triunfado.

Enrique Buenrostro, creador de este concepto de la La Nave de los Mitos.

 

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