Una de las más grandes figuras del manga nos ha dejado.

El japonés Shigeru Mizuki falleció este lunes a los 93 años en un hospital de Tokio, luego de un fallo cardíaco. Mizuki nació en 1922 en la ciudad de Sakaiminato, en la prefectura de Tottori, lugar al que estaría ligado íntimamente gran parte de su trabajo.

En 1942 fue llamado a tomar las armas por el Ejército Imperial Japonés, que lo envió a Papúa Nueva Guinea para luchar en la Guerra del Pacífico, donde perdió el brazo izquierdo –Mizuki era zurdo– a causa de una explosión. Ya de regreso en Japón, Mizuki se dedicó a trabajar en varios oficios, incluyendo el de operador de un cine.

GeGeGe-no-Kitaro
GeGeGe no Kitaro.

Después de aprender a dibujar con la mano derecha, comenzó a trabajar como caricaturista, hasta que en 1957 publicó Rocketman, su primer trabajo como mangaka. Un par de años más tarde, en 1959, comenzó a publicar lo que se convertiría en su trabajo más reconocido dentro y fuera de Japón: GeGeGe no Kitaro. Este manga se centraba en unas criaturas conocidas como yokai, unos “demonios” propios de las leyendas y el folclore japonés.

La obra de Mizuki mezclaba el terror con las tradiciones de la cultura japonesa, sin dejar de lado una cierta inocencia y ternura que habitualmente eran representadas por personajes infantiles. Así se puede ver en mangas como NonNonBa, Kappa no Sanpei, y Akuma-kun.

Pero no todo en la carrera de este mangaka se limitó a la fantasía. Mizuki también publicó trabajos más crudos y realistas, como Onward Towards Our Noble Deaths, una historia que narra su experiencia en la guerra como soldado del ejército japonés. O la biografía ilustrada de Adolf Hitler, que vio la luz bajo el título de Hitler: A Biography.

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Onward Towards Our Noble Deaths.

Así, nos deja uno de los autores más importantes del manga. Desde hace tiempo, su vasto legado se reúne en un museo erigido a su nombre y en su ciudad natal de Sakaiminato, Japón.

vía ABC.es

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