El icónico programa que llevó a la cultura de masas al encapotado cumple 5 décadas.

El 12 de enero de 1966 se estrenó Batman, un programa de televisión que marcaría una época. Inicialmente la casa productora Ed Graham buscaba imitar el éxito de dos programas para niños de la década pasada (Las aventuras de Superman y El Llanero Solitario), pero desde la preproducción se dieron cuenta que, en los alocados sesenta, un programa de superhéroes debía ser más ambicioso y diferente.

En el primer tratamiento de la serie se buscaba darle un tono más oscuro y cercano a los cómics de los años cuarenta, por lo que incluso se contrató a Mike Henry —el musculoso linebacker de los Acereros de Pittsburgh y Tarzan en tres películas— para interpretar al hombre murciélago y al novelista de culto Eric Ambler como guionista. Sin embargo, cuando Fox y ABC se dieron cuenta del potencial de la serie, se apoderaron del proyecto y se lo encargaron a William Dozier, un incipiente productor que no conocía nada del personaje.

El Batman que no fue y Adam West
Mike Henry, el Batman que no fue, y Adam West

Se dice que Dozier leyó un par de cómics de Batman, sólo para concluir que sus aventuras eran imposibles de trasladar tal cual a la televisión, por lo que decidió darle un enfoque diferente y propuso un programa de comedia con guiños al arte pop y al género camp, tan de moda en la época. A pesar de eso, por lo menos en la primera temporada, adaptaron varias historias de los cómics, e incluso Dozier contrató a Bill Finger, el auténtico creador de Batman, para escribir dos capítulos de la segunda temporada.

Para protagonizar la serie se contrató al siempre sobreactuado Adam West y al atleta juvenil y con experiencia en el teatro universitario Burt Ward. West no se parecía en nada a Batman, sobre todo comparando la forzuda apariencia del encapotado con la famosa panza chelera del actor, aun así logró darle un tono único, entre papá, beatnik y maestro de escuela, siempre imperturbable y usando palabras rebuscadas a pesar de enfrentar situaciones inverosímiles. La interpretación de West marcó al personaje durante años, influyendo futuras adaptaciones en la pantalla chica (sobre todo las caricaturas de los Super Amigos y la reciente The Brave and the Bold) e incluso alcanzó a los cómics de la época. Se dice que Ward tuvo que adaptar su actuación al tono de West e interpretar a Robin, la otra parte del “duo dinámico”, como un joven modoso que sólo a veces sacaba su lado rebelde, pero siempre terminaba apaciguado por “papá” Batman.

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A pesar de que la serie puede parecer ridícula para un público actual, e incluso repetitiva en su formato, fue un éxito casi instantáneo, generando un enorme furor por todos los productos relacionados con la serie y volviendo superestrellas de la noche a la mañana a West y Ward. Lo anterior se debe en gran parte a que el programa era percibido como una serie de acción por los niños y una divertida comedia bufonesca por los adultos, alcanzando con entusiasmo a todos por igual.

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El Joker con bigote de Cesar Romero

Además, marcó un precedente en todas las adaptaciones por venir, acertando en la elección de actores con muchas mayores tablas interpretativas que los actores protagónicos para interpretar a los villanos, como el experimentado Cesar Romero como el Joker-Guasón (con todo y que no aceptó nunca cortarse el bigote), el excelente Burgess Meredith como el Pingüino, o la hermosa Julie Newmar interpretando a la sensual Gatubela.

En poco tiempo las estrellas más importantes del momento querían aparecer en la popular serie. Por eso, además de los clásicos villanos, vimos a Vincent Price como Egghead, al director Otto Preminger como Mr Freeze, a Liberace como Chandell, Bruce Lee como Kato, y a Zsa Zsa Gabor como Minerva, así como cameos de Jerry Lewis, Dick Clark, Sammy Davis Jr, Largo de los Locos Addams, y un extenso etcetera.

La Batimanía de la época popularizó y llevó a la cultura pop a las onomatopeyas que se usaban en la serie (“¡POW! ¡ZAP! ¡BANG!”), la canción del intro (“nananananana, Batman”), el ridículo baile Batusi, las frases de Robin (“Santos…”) y permitió a varios de los actores intentar diversificarse en la música. West, Ward, Frank Gorshin(El Acertijo) y Burgess Meredith lanzaron discos caracterizados como sus personajes, siendo el más interesante el de Burd Ward, por contar con una canción escrita y arreglada por el gran Frank Zappa. Como curiosidad aquí te dejamos una selección de las canciones:

A pesar de que el programa sólo aguanto dos años con indices de audiencia inusitados, y se canceló después de su tercera temporada, las repeticiones de los 120 episodios de la serie permitieron que continuara en el aire durante décadas, siempre con buenas audiencias.

Si bien hoy la serie es criticada por los fans de los cómics, sobre todo por su tono fársico, es innegable que el Batman de los sesenta es una piedra angular en la percepción que la mayoría de la gente tiene del género de superhéroes hasta nuestros días, contando con innumerables homenajes en la cultura pop.

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