Ranking: las 10 mejores películas de Disney Pixar

A más de dos décadas de sus primeras películas, este es el ranking de las mejores películs de Pixar, el estudio animado de Disney
Fuente: Disney Pixar

Desde su lanzamiento como estudio productor independiente en 1995 con Toy Story, Pixar se consolidó como una de las grandes compañías de animación. Hoy, a más de dos décadas de lanzamientos, analizamos cuáles son sus mejores películas en este ranking.

Fuente: Disney

Monsters Inc.

La primera cinta de Pete Docter con Pixar, uno de los grandes directores en este estudio, fue Monsters Inc., en lo que fue el inicio de uno de los grandes recursos en esta compañía: el mundo fantástico burocratizado y ordenado según una civilización moderna.

Monsters Inc. representó, al mismo tiempo, la presentación de Disney Pixar como el estudio de animación del Siglo XXI, con tecnologías de animación que durante mucho tiempo parecían ser simplemente una fantasía pero que poco a poco se iban consolidando de la mano de sus animadores, con una cinta que comenzaba a hacer hincapié e una necesidad muy grande del mundo actual: el cambio en las fuentes de energías grises, oscuras y dañinas, por aquellas más brillantes y limpias.

Fuente: Disney Pixar

Los Increíbles

Lejos del drama telenovelesco que a veces pueden presentar algunos cómics, Los Increíbles presentó un mundo donde los supers estaban prohibidos en una crítica bastante interesante sobre el concepto de heroísmo, así como el lado más mundano que estos pueden enfrentar lejos del gran escaparate que es ser el salvador de todos los demás.

Esta pequeña historia de amor familiar y del detrás de escenas de la vida de un super héroe en declive también comenzó por mostrar la cara de Pixar que siempre busca mostrar de alguna u otra forma: el mal y el bien solo dependen del ángulo en el que se le vea y de quién esté dispuesto a hablar más fuerte para asegurar que salvó al otro.

Fuente: Disney Pixar

Toy Story 3

La tercera cinta de Toy Story fue, posiblemente, el cierre que todos esperaban para la película que comenzó todo el viaje de este estudio de animación; y eso fue, esta película es en muchos sentidos un cierre melodramático a la historia de un grupo de juguetes que entienden que su paso por el mundo está condenado también por el no envejecer.

Al mismo tiempo de ser un repaso de la nostalgia de aquellos que, de alguna manera, estuvieron tocados por la primera película, también es un recordatorio para todos esos de que el tiempo que pasa para nosotros, no pasa para aquellas cosas inmateriales que bien pueden ser objetos, como juguetes, o bien pueden ser recuerdos anclados en el tiempo.

Lejos de ser una glorificación del que todo tiempo pasado fue mejor, es una buena forma de mostrar la insuficiencia del pasado para subsistir como una realidad, relegándola a su lugar como memoria e historia, nada más que eso.

Fuente: Disney Pixar

Coco

La odisea multicultura del Disney tuvo su punto más alto en Coco. Después de algunos intentos como Moana (de Walt Disney Animation Studios) y Valiente, Coco finalmente se asentó en un terreno mucho más cercano que los mitos antiguos de culturas modernas y sobrevivientes de su propia idiosincracia.

Para muchos, Pixar simplemente se adueñó de los símbolos de la tradición del día de muertos y, para muchos otros tantos, fue una representación justa de lo que es la cultura mexicana, que es constantemente fetichizada en Estados Unidos como un recurso surgido del estereotipo más racista que se puede tener de México como un país siempre heredero de los vicios de la vida estadounidense.

Coco puso en el centro, una vez más, el juicio a los héroes y su consolidación como símbolos solo por el brillo de sus historias; al mismo tiempo, buscó hacer claro que la justicia es algo que trasciende el terreno mortal, pues aquellos atropellos cometidos en vida seguirán afectando el curso de la historia y la vida en el futuro.

Fuente: Disney Pixar

Bichos

Desafortunadamente Akira Kurosawa murió tan solo dos meses del lanzamiento de Bichos, la que sea muy posiblemente la mejor adaptación de la obra más popular del director japonés, Los 7 Samurais. Esta adaptación no solamente busca hacer un homenaje al western, sino a toda la influencia que dejó Kurosawa en el cine moderno.

Bichos es un protowestern que recurre a todos los grandes tropos del género y que lo tiñe también de esa aura mítica y moralina que Disney Pixar sabe imprimir a sus obras, con una confrontación que apela, nuevamente, no al héroe sino al sentido colectivista que existen entre las colmenas de hormigas, como una representación fiel del levantamiento de las masas frente a otros más fuertes bajo la simpleza del poder de la mayoría.

Antes de que Pixar buscara arriesgarse a terrenos mucho más complejos en términos de animación y mucho más adoctrinantes en términos filosóficos, Bichos mostró la cara más abierta de este estudio, que consiguió un homenaje y una representación moderna del mito de héroe colectivo que es un grupo nutrido y unido, que (al menos en el cine) jamás será vencido.

Fuente: Disney Pixar

Los Increíbles 2

El regreso de la franquicia de Los Increíbles tomó muchísimo tiempo pero el resultado fue solamente más que satisfactorio. Después de una gran película con bases fuertes pero muchos hoyos entre su planteamiento, Los Increíbles 2 llegó para cuestionarse a sí misma mediante la ironía.

Ahora, además de seguir bajo la crítica al heroísmo y a los héroes que son villanos (convenientemente mostrados a través de un personaje muy parecido a Chumel Torres), también comenzó con una crítica al trabajo doméstico, que es y sigue siendo trabajo no remunerado y muchas veces ni siquiera reconocido como tal.

Luego de hacer que Mr. Increíble fuera el centro de la primera película, esta vez es Elastigirl quien toma las riendas de los héroes, mientras que Robert tiene que hacerse cargo de un trabajo que no sabe ni conoce: cuidar de su familia más allá de solo entregar dólares para la despensa.

Todo esto es presentado con un manejo del humor poco visto dentro de Pixar, que deja de hacer solamente bromas simples y burdas, por chistes un poco más complejos e intricados que, ante todo, recurren siempre a la humanidad y la fragilidad de sus personajes.

Fuente: Disney Pixar

Soul

Pete Docter regresó, una vez más, con una película que burocratiza un entorno ficticio. Primero fue un mundo de monstruos, después el registro de emociones humanas, y esta vez fueron los conceptos de vida y muerte. El resultado, aunque pudiera ser predecible, fue nuevamente satisfactorio para este director que puede estar acercándose al final de su fórmula del éxito.

Soul comienza como un viaje por recuperar la vida y lograr, por una vez, el éxito que Joe, el protagonista, nunca se aseguró hasta ese punto de su vida (en que muere), para ser después un reflejo muy claro del proceso que conlleva aceptar la propia mortalidad y el fin de todo.

Claro que tiene su momento Disney y termina recuperando su vida después de sacrificarse y ceder su lugar a una nueva vida, pero antes de este traspié, el camino por el que nos lleva es emocionante y cargado de grandes simbolismos sobre las diferentes concepciones de la vida y la muerte que escapan, simplemente, a la tradición católica occidental.

Asimismo, se puede considerar como la mejor película Hollywoodense sobre jazz (tampoco es que tenga mucha competencia), logrando mostrar, por fin, a este género y sus connotaciones más allá del cliché entendido y aprehendido a lo largo de la cultura popular.

Fuente: Disney Pixar

Toy Story

Hay muchas cosas que pueden decirse de Toy Story y pocas de ellas no serán elogios. Fue un cambio en la industria cultural y comenzó el viaje de uno de los estudios de animación más importantes en la historia del entretenimiento, junto a Studio Ghibli y Toei Animation.

Fue la primera película animada completamente bajo renders digitales y abrió el camino no solo al desarrollo de nuevas tecnologías de renderizado, sino también a un nuevo estilo de contar historias que se acoplaba al cambio de siglo y también a la adopción de los sistemas de cómputo lejos de los entornos más industriales y ejecutivos.

Dentro de la cinta encontramos una historia de heroísmo y fraternidad entre seres que se cuestionan su propia existencia bajo los estándares humanos, en los que son herramientas, pero no carecen de identidad ni moralidad como para ser vistos como tal.

Esta reflexión de los objetos también trae consigo el cuestionamiento del papel del ser humano en su propio entorno, del que ha hecho diferentes estratos en la infancia, donde la crianza y el contexto desarrollan a otros seres de diferentes formas, aunque solo vemos el resultado dicotómico de Andy y Sid.

Sin embargo, los éxitos y el impacto de Toy Story es más producto de su influencia hacia el futuro de la industria como aquella película que llegó para cambiar todo.

Fuente: Disney Pixar

Ratatouille

Seguramente el mejor guion que se haya escrito en Disney Pixar está en Ratatouille. Esta película, a diferencia de muchas otras dentro de este estudio, no le tocó estar dentro de los planes de innovación, sino que llegó en un momento de estabilidad para el estudio, que le dio la libertad a Brad Bird de construir un guion y llevar una dirección mucho más enfocada en la película que en la demostración técnica de esta compañía.

Ratatouille vuelve a cuestionar un aspecto muy central dentro del drama humano moderno: la crítica. Esta, por supuesto, es una tarea común y que, constantemente, se encuentra en medio de las audiencias para guiarles o ayudarles a conocer el mundo que aún no conocen bajo los ojos de alguien que, en apariencia, puede conocer los resultados antes de ser publicados.

Esta suerte de prestidigitación comúnmente se llena de resultados contrarios a su aparente finalidad. Como bien lo describe Anton Ego en su crítica final hacia el restaurante Gusteau’s, en la que reconoce no solo su papel como crítico y responsable de sus propios juicios, sino que también abre el papel del crítico a despojarse de sus propios prejuicios pensando tanto en los creadores como en aquellos a quienes les pretende servir cada crítica.

Fuente: Disney Pixar

Wall-e

Andre Stanton tampoco tuvo que estar en medio de los cambios de Disney Pixar. Wall-e fue lanzada tan solo un año después de Ratatouille y, nuevamente, el riesgo se asumió desde la libertad de que los creadores pudiera estar concentrados en el proyecto exclusivamente más allá de las novedades que el estudio tuviera para mostrar.

Wall-e es a todas luces una reflexión ecologista que buscó hacer todavía mucho más evidente la crisis del calentamiento global, provocada principalmente por la industria global, que produce la mayor cantidad de agentes contaminantes en el mundo.

Esta película, además, toma lugar desde aquellos seres que serían los menos afectados por una crisis como esta: robots. Robots que han sustituido la vida terrestre y que forman parte de los esfuerzos, último e insuficientes, de asegurar que la Tierra fuera el lugar en el que pudiera habitar seres como los humanos, necesitados de consumo y necesidades que los hacen tan frágiles, como el oxígeno, la comida o el agua.

Los vestigios de la humanidad contrastan con la vida automatizada de la civilización espacial que formaron, en la que Wall-e tiene toda la suciedad orgánica de la Tierra, mientras que Eva lleva encima toda la pulcritud de un mundo ascético y desprovisto de aquello que, bien o mal, constituye a la humanidad: su socialización.

Fuente: Disney Pixar

***

El Castillo Supremo de Arendelle de Frozen II es el sueño de Elsa y Anna, con múltiples habitaciones, muebles y accesorios para jugar. ¡Acompáñanos en este unboxing de uno de los mejores regalos de la temporada invernal!

ANUNCIO