La galaxia z8_GND_5296 no es la más lejana conocida por la especie humana, pero sí es la única que se encuentra a una gran distancia y además es capaz de pasar las pruebas para determinar su lejanía. Resulta que esta galaxia se muestra a nuestros ojos tal y como era unos 700 millones de años después del Big Bang.

Como sabemos, las distancias en el universo solemos medirlas a través de “años luz”. En concreto, “un año luz” es la distancia que recorre la luz en un año (aproximadamente 9,460,730,472,580.8 km). Las distancias en el espacio son tan grandes, que la luz tarda mucho tiempo en surcarlas. Por lo que podemos decir que los objetos que se encuentran a un año luz de distancia se muestran a nuestros ojos tal y como eran hace un año, pues la luz que irradian tardó ese tiempo en llegar hasta la Tierra. De manera que podemos decir que, de cierta forma, cada vez que miramos el cielo estrellado realizamos un pequeño viaje en el tiempo.

Se calcula que el Big Bang, el evento que teóricamente dio lugar al universo, se llevó a cabo hace unos 14 mil millones de años. La galaxia z8_GND_5296 se encuentra a una distancia tan lejana, que la vemos tal y como era hace tan sólo 700 millones de años después del Big Bang. Lo que quiere decir que podemos aprender mucho de esta galaxia “adolescente”.

Imagen tomada por el Telescopio Espacial Hubble en el marco de la investigación de S.L. Finkelstein
Imagen tomada por el Telescopio Espacial Hubble

Por principio, se ha podido observar que esta galaxia forma estrellas mucho más rápido que la Vía Láctea, la galaxia a la que pertenece nuestro Sistema Solar. Mientras que z8_GND_5296 forma el equivalente a 300 soles en un año, nuestra galaxia sólo hace lo equivalente a dos soles en el mismo periodo de tiempo. Asimismo, contiene una concentración muy baja (cercana, pero diferente a cero) de los elementos que se formaron después del Big Bang, lo que confirma que esta galaxia no pertenece a lo que podríamos llamar “la primera generación”.

El director de esta investigación, Steven Finkelstein, declaró que la clave de este trabajo fue la medición realizada con el “espectroscopio”, el cual mide la interacción entre la radiación electromagnética y la materia. Según él, para la medición de distancias en el universo:

“La confirmación del espectroscopio es un estándar de oro”

Sin duda que el viaje de z8_GND_5296 nos llevará a conocer con mayor detalle cómo era nuestro universo poco después del evento que le dio lugar.

vía Popsci

fuente Nature

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