Antropólogos españoles hallaron evidencias de una posible nueva especie humana en China.

Durante el 2013 María Martinón-Torres y José María Bermúdez de Castro, dos antropólogos españoles, tuvieron acceso a una serie de fósiles encontrados en el yacimiento de Xujiayao, China. Al analizar los restos con detenimiento, Martinón-Torres se sorprendió al comprobar que varios de los huesos de la cara de diferentes ancestros de los humanos presentaban particularidades que los alejaban del resto de los fósiles conocidos. Las pruebas que encontraron fueron un hueso del centro de la cara de un niño y varios dientes aislados de hasta cuatro humanos diferentes que no coincidían con los registros científicos de la evolución de nuestros ancestros en esa región.

Aparentemente, los huesos pertenecieron a antepasados de los humanos que vivieron entre hace 60,000 y 120,000 años en el norte de lo que hoy conocemos como China. Hasta el momento los maxilares fosilizados se han catalogado como de “estatus taxonómico desconocido”, es decir, los científicos no saben a qué tipo de humano pertenecieron.

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Liu Wu, Martinón-Torres y Bermúdez de Castro analizan fósiles en China

De acuerdo con la investigadora, los huesos no corresponden ni a un Homo sapiens, ni a un Neandertal, las especies que habitaban mayoritariamente el mundo en la época en que vivían los dueños de los maxilares fosilizados. Por lo que, para ella, estos restos son lo único que queda de una especie de humanos no conocida antes.

José María Bermúdez de Castro sostiene que los fósiles de Xujiayao también podrían pertenecer a la recientemente descubierta en Siberia especie denisovana, una nueva población de humanos documentada en el 2010, descrita a partir de tan solo un par de dientes, un hueso del dedo meñique y el análisis de su ADN.

A pesar de lo afirmado por la especialista española, científicos de la American Journal of Physical Anthropology sostienen que es más plausible que los dientes de Xujiayao se traten de descendientes de un Homo erectus clásico que no se hubiera extinguido del todo. Aún si esta última explicación se comprueba, los restos serían muy raros, porque los huesos debieron de pertenecer a una rama de los Homo erectus que sobrevivió a la desaparición de toda su especie. Otros antropológos son más mesurados, y sostienen que los dientes podrían ser solo una mutación pequeña y aislada.

fuente El País

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