Es difícil imaginar un mundo que subyace todo lo que conocemos, un mundo de microorganismos que están en todas partes y que esconden secretos fundamentales de nuestra existencia, como de dónde venimos y a dónde vamos.

Nikon’s Small World es un concurso que homenajea a los fotógrafos que se ocupan de abrirnos una ventana a ese mundo oculto y misterioso y a la belleza que se desprende hasta en los más ínfimos rastros de vida en nuestro planeta.

El ganador de este año fue el fotógrafo freelance holandés Wim van Egmond, por su fotografía de plancton en forma de hélice. Se trata de una Chaetoceros debilis, un alga diatomea. Con respecto a su trabajo de fotógrafo de microscopio, Egmond comentó:

“Me acerco a los microorganismos como si fueran retratos. De la misma manera en la que miras una persona y tratas de captar su personalidad, observo un organismo y trato de capturarlo los más honesto y realista que pueda”

Sin duda la fotografía del mundo microscópico mezcla la sensibilidad artística con la mirada científica. Entre las numerosas imágenes impactantes que todos los días aporta la ciencia, las del mundo diminuto tienen un sabor especial por el misterio que las envuelve.

vía Live Science

fuente Nikon´s Small World

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