El tejido servirá como banco de pruebas para ensayos clínicos.

Científicos del Departamento de Investigaciones Biomédicas de la Universidad de Duke, Estados Unidos, acaban de dar a conocer que han desarrollado con éxito un músculo esquelético artificial que se contrae y responde igual que un tejido natural ante estímulos externos. Este tejido cultivado en laboratorio es el primero de su tipo. Sus creadores esperan que sirva para probar nuevos medicamentos, tratamientos e investigar enfermedades sin poner en riesgo la salud de alguna persona.

Para desarrollar el músculo los investigadores utilizaron células madre humanas en estado de desarrollo avanzado, pero que aún no se habían convertido en tejido muscular. Los científicos dieron forma a estas primeras células y luego las ubicaron en una estructura de tres dimensiones, a la que llaman “andamio”, que estaba llena de un gel nutritivo. El gel ayudó a las células a formar fibras musculares alineadas y funcionales.

Después de que el pequeño músculo estuvo finalizado, se le sometió a diversas pruebas para determinar qué tan parecido era a un músculo humano real. El tejido pudo contraerse con firmeza cuando pasó por estímulos eléctricos, algo que hasta ahora no se había conseguido con músculos artificiales. Además, sus vías de señalización que permiten a los nervios activar los músculos estaban intactas y eran funcionales. Finalmente, se le sometió a pruebas de resistencia y respuesta a una variedad de medicamentos, todos los efectos de los fármacos coincidieron con los observados en pacientes humanos.

La investigación completa de los académicos de la Universidad de Duke ya está disponible en línea, si estas interesado en conocerla a fondo puedes revisarla desde este enlace.

vía CNET

fuente ELIFE

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