Luego de vivir casi 14 años en completa soledad, George murió siendo el último de los Achatinella Apexfulva.

(Aaron K. Yoshino / Revista Honolulu)

La naturaleza es testigo de un nuevo drama, George, el último caracol de la especie Achatinella Apexfulva murió el día de Año Nuevo sin dejar descendencia y luego de haber vivido aproximadamente 14 años en completa soledad en Hawái.

Su nombre era un homenaje al Solitario George, la última tortuga gigante de las Galápagos y aunque eran especies distintas, ambas vivieron en cautiverio y terminaron por ser los últimos seres de sus especie para, finalmente, morir.

En Hawái existen más de 750 especies de caracoles terrestres, Apex fulva significa “punta amarilla” y fue la primera especie de caracol que describió la ciencia de las islas hawaianas. Esta especie era tan bella que sus conchas se utilizaban para fabricar collares.

En 1997 únicamente quedaban diez especímenes conocidos. Los diez fueron trasladados a un laboratorio de la Univdersidad de Hawái para criarlos en cautiverio. Lo cierto es que nacieron nuevos A. apexfulva, pero murieron por razones hasta hoy desconocidas.

En 2011 George se convirtió en el último caracol de su especie y David Sischo, biólogo del Programa de Invertebrados de Hawái lo describió como “un caracol tímido” y dijo que nunca lo había visto fuera de su concha hasta cumplir los diez años.

Pero no todo está perdido, cuando George se hizo famoso por ser el último caracol de su especie, los científicos cortaron dos milímetros del pie del animal con una hoja de afeitar estéril y los enviaron dentro de un frasco al zoológico de San Diego donde permanecen congelados y en espera de que alguien se interese en clonarlo.

Desafortunadamente, existen otras especies de caracoles en Hawái en peligro de extinción y si no se toman las medidas necesarias para protegerlos, terminarán por desaparecer también.

fuente Hawaii DLNR (Department of Land and Natural Resources)

temas