La ciencia descubre por qué el estrés nos saca canas

Ahora sabemos que es real. Asustarnos mucho nos envejece.
(Getty)

La creencia popular en torno al cabello que indica que las personas que se estresan o se asustan ven convertir su juvenil cabellera en una canosa melena, dejó de ser un mito hace algún tiempo. Los científicos saben que existen ciertos trastornos de pigmentos y folículos del cabello con el estrés, pero no habían logrado identificar el por qué exacto, hasta ahora.

Un estudio desarrollado por científicos de la Universidad de Harvard encontró una relación las reacciones que se producen en el cerebro bajo cierto tipo de estrés con el envejecimiento. Esto funciona más o menos así: Cuando nos asustamos, por ejemplo, nuestro cerebro provoca una respuesta nerviosa simpática que activa las células madre responsables de colorear nuestro cabello. En otras palabras, cuando nos asustamos muchos usamos nuestro tinte natural de cabello (que es limitado) para compensar, como si del arrancón de un auto se tratara.

“Nuestro estudio demuestra que la actividad neuronal inducida por el estrés agudo puede conducir a una pérdida rápida y permanente de células madre somáticas e ilustra un ejemplo en el que el mantenimiento de las células madre somáticas está directamente influenciado por el estado fisiológico general del organismo”, dice el estudios.

La forma en la que estos investigadores llegaron a la conclusión es horrible: Sometieron a un grupo de ratones de laboratorio a tres tipos diferentes de estrés: restricción física, dolor físico y angustia psicológica. Cada factor estresante hizo que los ratones desarrollaran cabello gris.

Los investigadores sospechaban que el cabello gris era producido por las glándulas suprarrenales y se las retiraron a los ratones para volver a hacer las pruebas y encontraron que los ratones seguían encaneciendo, por lo que intentaron nuevamente con otros procesos hormonales inhibidos.

Finalmente, los investigadores discernieron que una respuesta nerviosa simpática estaba causando la sobrecarga de células madre responsable de las canas. Una vez que bloquearon esa respuesta, los ratones dejaron de ponerse grises.