Estados Unidos afirma que tiene evidencia de que el coronavirus se creó en un laboratorio

La aseveración de Mike Pompeo, secretario de Estado, es infundada, según el propio departamento de seguridad de EE. UU.
(Foto: Andrew Hardnick / Getty Images)

El secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, afirmó este domingo que tienen “enormes pruebas” de que el virus SARS-CoV-2 que provoca COVID-19, la enfermedad causada por el nuevo coronavirus, se originó en un laboratorio en Wuhan, China, aunque hasta ahora no exista evidencia pública que respalde dicha teoría.

Dijo Pompeo a Martha Raddatz de ABC News:

“Hay una enorme evidencia de que aí es donde comenzó esto (refiriéndose al conornavirus). Hemos dicho desde el inicio, este virus se originó en Wuhan, China y sentimos mucho dolor por eso. Pero creo que todo el mundo puede verlo ahora. Recuerda, China tiene un historial de infectar al mundo y tiene un historial de funcionamiento de laboratorios de calidad inferior. Estas no son las primeras veces que el mundo está expuesto a un virus como resultado de fallas de un laboratorio chino”.

Por su parte, Jonna Mazet, epidemióloga de la Universidad de California en Davis, que trabajó y entrenó a investigadores del Instituto de Virología de Wuhan en el pasado, explicó para Business Insider que una fuga accidental de laboratorio es extremadamente improbable. Y, de acuerdo con The Washington Post, funcionarios y expertos de inteligencia de EE. UU. han dicho que no hay evidencia para probar tales teorías.

El WIV alberga el único laboratorio de Bioseguridad de nivel 4 de China, y Mazet dijo que en lugar de un accidente en el laboratorio de alta seguridad, es mucho más probable que el virus se haya propagado naturalmente de los murciélagos, saltando a los humanos a través de un huésped animal intermediario.

Aunque las teorías sobre la creación del virus en un laboratorio siguen cobrando forma, lo cierto es que las declaraciones de Pompeo son un acérrimo color republicano y no sólo se trata de crear miedo entre la población estadounidense –una de sus tácticas más efectivas al momentos electorales para quedarse con el poder– sino que denotan un nacionalismo afianzado en un racismo de verdad preocupante.