Un grupo de investigadores liderados por Melvyn Lintern y Ravi Anand descubrieron partículas de oro en la punta de las hojas de algunos árboles de eucalipto. Aunque la cantidad que se encuentra en este tejido es muy pequeña como para explotarla, su presencia indica la existencia de yacimientos de oro debajo de los árboles.

Como sabemos, la vida en Australia se concentra en la costa, sobre todo en la costa este. El interior del país es un territorio inhóspito, casi en su totalidad cubierto por ardientes desiertos. Este territorio es poco apto para la vida, máxime para la vida humana. No obstante, algunas especies subsisten en este duro terreno, como los eucaliptos, una pieza clave del ecosistema del lugar.

Evidentemente, no llueve mucho en el desierto de Australia. De ahí que los eucaliptos tengan que extender sus raíces en lo profundo de la tierra para encontrar el agua y los minerales que necesitan para subsistir. De manera que sus largas y sinuosas raíces son el elemento que les permite crecer, además de que los mantiene firmes en la superficie antes las poderosas ráfagas de viento del desierto australiano.

Existen cientos de aplicaciones medicinales para el eucalipto. Sus hojas sirven como descongestionante y para combatir enfermedades respiratorias, el aceite se usa para tratar dolores musculares y de las articulaciones, además del herpes labial. De la misma forma, el aceite de eucalipto es un poderoso desinfectante natural.

Los científicos que llevaron a cabo esta investigación descubrieron una nueva propiedad virtuosa del eucalipto: cuando se encuentran sobre yacimientos de oro, transportan partículas a sus hojas. De manera que funciona como un indicador natural de las zonas en las que se puede obtener este codiciado metal. Esto ocurre así porque las profundas raíces de los eucaliptos entran en contacto con zonas con alta concentración de oro debajo de la superficie.

Eucalipto Oro

La absorción natural de minerales que llevan a cabo estas raíces provoca que los árboles presenten oro en sus hojas. Presumiblemente, el oro es tóxico para los seres vivos, por lo que los árboles lo expulsan hasta las hojas y no lo absorben, como ocurre con otros minerales.

Las partículas de oro que se encuentra en  estas hojas no es suficiente como para representar una ganancia significativa, pues es apenas del 20% del diámetro de un cabello humano. En realidad, los eucaliptos con oro funcionarían únicamente como indicadores. Estas son buenas noticias para las mineras, sin lugar a dudas. Hasta ahora, no se había documentado este tipo de absorción de oro por parte de ningún tejido orgánico fuera del laboratorio.

Lo que no sabemos es si esto serán buenas noticias para los eucaliptos o el ecosistema que los rodea. Se sabe que la zona es rica en oro, y este descubrimiento puede dar pie a su explotación masiva. Evidentemente, no todos los eucaliptos tienen oro, y no será necesario cavar debajo e todos ellos, pero si tomamos en cuenta que sus raíces deben alcanzar grandes profundidades  igual que las minas… bueno, pues ya podemos imaginar cómo sería.

vía Gizmodo

fuente Nature Communications

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