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Captan imágenes de nieve roja en la Antártida y la culpa es del calentamiento global

Las imágenes son impresionantes pero nada alentadoras.
(Foto: Base de Investigación Vernadsky)

Científicos ucranianos que se encuentran en la Base de Investigación Vernadsky, ubicado en la isla de Galindez, se llevaron una sorpresa cuando salieron a caminar y descubrieron que la nieve que rodeaba la base antártica había dejo de ser blanca para mostrar tonos rosas y rojizos.

Lejos de pensar que se trataba de sangre, producto de la caza de algún pingüino, los investigadores sabían que se trataba de la Chlamydomonas nivalis, una alga roja que –generalmente– se encuentra en el hielo y la nieve en las cadenas montañosas y en los polos. El Ministerio de Educación y Ciencia de Ucrania explicó el fenómeno en una publicación de Facebook, describiendo la nieve como el color de la “mermelada de frambuesa”.

Y aunque se vea genial, no es, para nada, una buena señal, pues estos pequeños organismos han encontrado su nicho en climas extremadamente fríos. Durante los meses de invierno, están inactivos, esperando que el hielo y la nieve se descongelen. Cuando el ambiente se calienta, florecen y se replican en su entorno. Las algas cambian de color de verde a naranja y luego a rojo durante su ciclo de vida, con flores particularmente intensas durante largos periodos de temperaturas justas.

El clima ha sido inusualmente cálido en la Antártida esta temporada. La temperatura más alta jamás registrada en el continente más austral se estableció a principios de este mes con un increíble 18.3 ° C (64.9 ° F) en la base de investigación argentina Esperanza, a 405 kilómetros de la Base de Investigación Vernadsky.

Las grandes floraciones de algas como estas tienen un efecto nocivo sobre el hielo y el derretimiento de los glaciares en muchos lugares geográficos. El hielo blanco es realmente bueno para reflejar la luz, reduciendo la cantidad de calor que absorbe el glaciar. Dado que las algas tienen una coloración más oscura, reflejan menos luz solar y, por lo tanto, los glaciares se derriten más rápido.

Finalmente, las algas pueden reducir la reflectividad de la nieve hasta en un 13%, ya que las temperaturas más cálidas en todo el mundo crean floraciones más tempranas y largas para las algas promoviendo un círculo un círculo vicioso entre los pequeños organismos, el cambio climático y el derretimiento de los glaciares en todo el mundo.