¿Por qué esta bomba nuclear no destruye edificios y otras estructuras?

Existen varios tipos de bombas nucleares, y una de las más extrañas es la que destruye a los seres vivos pero no los edificios.

Hay varios tipos de armas nucleares: unos más potentes que otros, otros más difíciles de elaborar que otros. Todas las bombas funcionan con base en principios similares, que en su mayoría fueron descritos de forma teórica en la primera mitad del siglo XX. De la misma manera, varios tipos de bombas ya han sido probadas por diferentes países como Estados Unidos o Rusia (y en tiempos más recientes Corea del norte). En el arsenal de al menos uno de estos países hay un tipo de arma nuclear que no tiene la misma potencia destructiva que las de Hiroshima o Nagasaki, pero que no por ello es menos peligrosa. Esto se revela en su propiedad más extraña: no destruye los edificios, casas o carros, pero a cambio afecta de manera mortal a todos los seres vivos. Se trata de la bomba N (o bomba de neutrones), y te explicamos de manera sencilla su funcionamiento.

La bomba de neutrones combina dos procesos que suceden a nivel atómico: la fisión nuclear y la fusión. La primera reacción se usa como detonante para activar la segunda, como en la bomba nuclear (añadir link). El resultado general de todo el proceso es que se libera cierta cantidad de energía en forma de calor y radiación. Si quieres saber más sobre el tema puedes hacer click aquí (enlace cómo funciona una bomba atómica).

Entonces, la bomba de neutrones funciona con los mismos principios de una bomba atómica. La diferencia más importante con respecto a ese tipo de bombas es que disminuye las ondas explosivas y la emisión de calor. En cambio, aumenta el nivel de radiación emitida, aunque lo hace por un tiempo más corto. Otra diferencia es que mientras la radiación emitida por una bomba nuclear es muy difícil de limpiar, una bomba de neutrones casi no contamina con radiactividad el lugar de impacto. Una excepción a esto último son los coches y autos blindados, que sí se ven afectados.

De la misma manera, al disminuir la ondas explosivas que encontramos en otros tipos de bombas nucleares se reduce su nivel de destrucción. Esto significa que la bomba apenas afecta las estructuras sólidas e inanimadas como los edificios, las casas y las calles. Sin embargo esto solo sucede cuando no se encuentran en el radio más próximo a la zona de impacto.

Pero la historia es otra para los humanos, plantas y animales expuestos al impacto de una bomba de neutrones. Pues al aumentar la intensidad de la radiación los organismos vivos se ven afectados de forma letal. Las causas de muerte en seres humanos van desde fallos en el sistema circulatorio hasta deterioro irreversible del sistema nervioso central.El desarrollo de armas de neutrones tuvo su auge a finales de la década de 1970 y a principios de 1980, durante la administración de Ronald Reagan en Estados Unidos. Samuel Cohen, el científico a cargo del desarrollo del arma, obtuvo el apoyo del secretario de defensa de la administración de Reagan. Hasta su muerte Cohen creyó que la bomba de neutrones podría ser un arma “segura para los civiles”, pues su campo de acción estaría limitado a las zonas de batalla. No obstante, para mediados de 1980 el entusiasmo por la bomba disminuyó drásticamente y el proyecto fue básicamente abandonado. Las bombas de neutrones (que se dice nunca salieron de EU) fueron desmanteladas por el gobierno norteamericano durante el mandato de Bush.