La organización que regula los relojes del mundo autorizó “agrandar” este peculiar año. Y no, no es broma.

El año que termina ha sido relativamente bueno para mí, pues me ha dejado cosas muy buenas (una chiva, una burra negra, una yegua blanca y una buena suegra). Sin embargo, para el mundo en general no lo ha sido tanto: subidas de gasolina, atentados terroristas, fallecimientos de grandes ídolos, virales sin sentido, la victoria de Trump, la confirmación de la tercera parte de Sex and the City, sólo por mencionar una pequeña parte de lo peor del año.

Lamentablemente para todos aquellos que ya quieren que se acabe el 2016, el Servicio Internacional de Rotación de la Tierra y Sistemas de Referencia (IERS, por sus siglas en inglés) acaba de anunciar que el próximo 31 de diciembre tendrá un segundo de más.

El segundo extra de este año se agrega para compensar los pequeños cambios en la rotación de la Tierra, buscando homologar los dos estándares de tiempo que existen: el Tiempo Universal Coordinado (UTC, por sus siglas en inglés), que regula los relojes de todo el mundo y está basado en las vibraciones de un átomo de cesio; y el UT1, el Tiempo Universal 1, basado en observaciones precisas de la rotación de la Tierra.

Desde 1972, para evitar que los dos Tiempos Universales varíen más de 0.9 segundos, se añade o sustrae un segundo cada determinado tiempo, y eso sucederá el último día de este año. El segundo extra se agregará a las 23:59:59 horas UTC, es decir a las 17:59:59 del 31 de diciembre en la Ciudad de México.

¿Qué vas a hacer con el tiempo extra?

fuente Science Bulletin

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