La National Highway Traffic Safety Administration (NHTSA) de Estados Unidos anunció una nueva regulación, la cual exige que todos los autos nuevos que se vendan en 2018 cuenten con una cámara trasera.

De acuerdo con esta norma, a partir de mayo del 2018 todos los coches que se comercialicen en suelo estadounidense y que pesen menos de 4,500 kilos deberán incluir un sistema de este tipo. La idea de la dependencia es proteger a los peatones, pues cada año se registran 210 muertes y 15,000 heridos por accidentes de autos en reversa.

Antohny Foxx, secretario de transporte en Estados Unidos, señala en el comunicado:

“La seguridad es nuestra principal prioridad, y estamos comprometidos a proteger a las víctimas más vulnerables de los accidentes marcha atrás, como niños y personas mayores.”

Desde hace varios años la NHTSA había impulsado esta regulación, que supone un impacto económico para las compañías automotrices de 200 dólares más por vehículo. Actualmente, fabricantes como Mercedes Benz, Honda y Toyota ya cuentan con modelos que integran este tipo de tecnología, así que seguramente no pasará mucho tiempo para que todas las empresas la incluyan en sus vehículos.

*Foto: Jeff Wilcox

fuente NHTSA

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