El live action de Cowboy Bebop es un decepcionante caos

See you, Space Cowboy.
Netflix nos entregó una adaptación en live action de Cowboy Bebop que no está a la altura | Fuente: Netflix

No me gusta ser el emisario de las malas noticias, pero sucedió: el live action de Cowboy Bebop es decepcionante y no es para nada lo que prometieron durante meses y meses.

Y me gustaría decir “te lo dije”, pero es que sí lo dije. Aquí mismo en Código Espagueti hablamos de ello, de cómo había que estar preparados para que esto sucediera, pero aún así chocar con la realidad siempre es más impactante que las meras ideas.

El Bebop es una nave completamente diferente | Fuente: Netflix

Los 10 capítulos de esta adaptación son casi tan embriagantes como lo es el live action de Death Note. Exactamente, no lo son nada. Son una amalgama extraña entre una comedia de bajo presupuesto y una serie prototípica estadounidense.

No es que esté mal querer meter chistes cada cinco segundos, pero es que la comedia de Cowboy Bebop y de Shinichiro Watanabe no es tan sencilla como las risas pregrabadas de Friends o The Nanny.

Esta no es una pretensión snob, sino realmente un intento descriptivo de uno de los múltiples errores que tiene esta adaptación así como muchas otras que Netflix ha llevado a Estados Unidos con el pretexto de ampliar la cultura de entretenimiento de otras regiones, misma que ya le ganó muchísimos y merecidos memes.

Cowboy Bebop no es realmente de cowboys pero sí de bebop

El error principal de Netflix fue tomarse literalmente todo lo que hay dentro del anime original. Que sí, es una buena muestra de cómo reinterpretar un género, en este caso el western y la ópera espacial; y por lo tanto las referencias siempre están presentes.

Pero no, Spike no es un vaquero y Jet no es un sheriff. Son imágenes que se contraponen a esas ideas clásicas y sumamente estereotipadas que tenemos de esos conceptos. Son al mismo tiempo un homenaje a los westerns y a la ficción espacial, como una crítica y un ensayo de todo lo que estos nos han contado siempre, desde Star Wars hasta Once Upon a Time in the West.

Jett, Spide y Faye son personajes completamente distintos | Fuente: Netflix

Sin embargo, esto no aparece en el live action de Cowboy Bebop, ahí lo que vemos es cómo Netflix decidió quitarle todo el fondo a la historia original, buscando no ahuyentar a la mimada, caprichosa e infantilizada audiencia occidental. Esta no es una historia curada con guionistas, es una serie maquilada por algoritmos y granjas de datos.

Da un poco de pena pasar por esos 10 capítulos en los que todo lo que hace grandioso a Cowboy Bebop se va diluyendo rápidamente entre chistes, cambios en la línea temporal sin justificación y recaracterización de algunos personajes. Sin mencionar que el misterio y motivo principal de Spike, que es la búsqueda de Julia, se resuelve con una patética interpretación de una novela de bajo presupuesto con Vicious, que está al nivel de calidad del primer encuentro de Light y Ryuk en el live action de Death Note.

Netflix y el vacío artístico

Netflix tiene grandes series y varias buenas adaptaciones, eso es un hecho, pero su contenido es primordialmente un conjunto de estereotipos y técnicas de marketing que terminan dándole la razón; por eso tenemos aún temporadas de Stranger Things y La Casa de Papel en producción, al mismo tiempo que se canceló The Get Down o Sense8.

Y es entendible, para que Netflix tenga la posibilidad de financiar sus proyectos más ambiciosos y con más calidad, necesita también llenarse de esos contenidos fáciles de digerir y que son lo que, con mucha elocuencia, llaman eye candy.

Sin embargo, no se entiende el por qué teniendo entre manos una de las industrias más grandes y lucrativas del momento entre sus garras, teniendo en exclusiva títulos tan grandes como Beastars, Dorohedoro, Komi-san Can’t Comunicate o Blue Period, sigue haciendo esto con sus live action, que son contenidos que fácilmente atraerían más a la gente hacia el anime tradicional.

Blue Period es una de las adaptaciones más esperadas de todo 2021 | Fuente: Netflix

Hacer este tipo de cambios solo acrecentará el choque cultural entre las dos industrias del entretenimiento, algo que no funciona para el clavado del anime, que odiará los cambios, así como no dejará a las nuevas personas entender por qué su serie de acción y romance cómico, termina siendo un thriller psicológico oscuro sobre la soledad y el crimen financiado por las autoridades y las corporaciones.

Sea cual sea el caso, Netflix está presionando fuerte esta industria y estas historias y los resultados se verán a futuro. Por ahora, solo puedo advertirte que el live action de Cowboy Bebop no es lo que esperas y, ante todo, me hace temer mucho por lo que pueda ocurrirle a One Piece el año que viene.

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