Automovilista queda con una quemadura permanente del logo de Mazda tras choque

Bueno, también es mejor tener una quemadura que no contar el choque

Un accidente automovilístico demostró que las bolsas de aire, además de ser un salvavidas, tienen también otros riesgos que no se pueden evitar, después de que la usuaria de Twitter @MariaTeresaBop mostrara la quemada que le dejó el logo de Mazda impreso en la piel.

Para no dejar duda de lo que sucedió, subió la foto a Twitter, en la que se ve claramente el logo de la marca impreso en su piel, acompañado de un mensaje hacia la marca para que le den, de menos, una fiesta, porque ya será un comercial andante para toda su vida.

Foto: Twitter @MariaTeresaBopTambién explicó cómo sucedió este incidente, que ciertamente no queda nada claro de solo ver la foto. Muchos usuarios confundidos pensaron que un auto chocó directo contra su brazo y le dejó la marca, sin embargo todo sucedió por la bolsa de aire.

Como también explicó en otro tweet, las bolsas de aire salen directo del volante a través de una reacción química entre el ácido de sodio con nitrato de potasio para producir gas nitrógeno. Esta se produce gracias a un sensor dentro de la bolsa que le indica cuándo una colisión necesitará del mecanismo de seguridad.

La explosión del nitrógeno hace que la bolsa se infle de inmediato, cubriendo por completo el volumen de la bolsa antes de que la cabeza pueda impactar directamente contra el volante. Después, esta comienza a desinflarse para no provocar asfixia.

Aunque este mecanismo es un último recurso para preservar la vida del automovilista y los pasajeros, también tiene un riesgo, y es que la explosión de la bolsa, derivada de la reacción química, genera temperaturas muy altas sobre la superficie del volante que la cubre… exactamente donde se encuentra el logo de la marca.

Foto: Twitter @MariaTeresaBop

Si bien es cierto que nadie quiere traer un logo quemado en la piel, nadie puede negar que prefiere conservar su cabeza intacta y su vida a salvo.