Reseña – The Flash, el último clavo en el ataúd del viejo DCEU

Algo es seguro: The Flash marca el final y el inicio de una nueva era para los personajes de DC Comics en el cine.

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Tras una serie de retrasos, y en medio de la polémica causada por Ezra Miller cometiendo delitos y desatando su psicosis alrededor del mundo, ha llegado The Flash, y aunque en cualquier otro contexto esta hubiera sido una película menor, la cinta aparece como el culmen narrativo de varios años construyendo un Universo: el de DC Comics en el cine. La pregunta es necesaria: ¿Ha estado The Flash a la altura?

Una historia sencilla en medio del caos multiversal

Adaptando libremente el cómic Flashpoint de Geoff Johns y Andy Kubert, The Flash se presenta como una historia de enorme envergadura, aunque su narrativa sea más bien sencilla, y es que, sin proponerse una visión tan ambiciosa como la de Johns, la cinta se arriesga y se dispone a cambiar todas las piezas del tablero con jugadas multiversales: algo que se veía venir y lo cual le queda como anillo al dedo, pues los nuevos administradores del DCEU tienen planeado empezar todo desde cero.

La historia, como les decía, es sencilla. Atormentado por el asesinato de su madre y el injusto encarcelamiento de su padre, Barry Allen se dispone a viajar al pasado para cambiar el rumbo de los acontecimientos. Como ya nos han enseñado decenas de películas de viajes en el tiempo, cambiar el trascurso natural de las cosas nunca viene bien, así que The Flash pronto se convierte en una comedia de enredos con un poco de sangre.

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Imagen: Warner Bros.

La historia, en líneas generales, es floja, pues considerando que se trata de una adaptación de un clásico moderno del comic, me parece increíble que los directivos hayan decido dejar a The Flash en un lugar tan tibio. No se siente como una épica que cierra el Universo iniciado por Zack Snyder, sino como un capítulo más de una extensa y ya cansina novela.

Échale un poco de Flash a tu peli de Batman

Mi malestar viene de dos partes. Primero: Ezra Miller. Independientemente de las cosas que haya hecho, a mí el actor que dio vida a Barry Allen me hace sentir incómodo. Su risa, sus gestos, su manera de desenvolverse: no sé si sea su actuación, pero su versión de Flash es extraña, incómoda como decía. Ahora, considerando que tenemos a más de un Flash en pantalla, el malestar se multiplica.

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Imagen: Warner Bros.

Por otro lado, hay que advertir sobre la innecesaria cantidad de fanservice. Sí, es bonito ver a Michael Keaton utilizar el mismo traje que llevó en la peli de Tim Burton, pero lejos de la nostalgia, la inclusión de ese personaje en específico es completamente gratuita. Sí, tratan de explicarlo con movidas multiversales, pero no deja de sentirse como algo forzado.

Lo mismo se podría decir de los personajes de Gal Gadot y Be Affleck, los cuales solo están ahí para recordarte que Flash viene de un lugar en específico, y que, dentro de lo que cabe, el nuevo DCEU no será rupturista, sino continuista como también pasa en el anquilosado lore de los cómics. Finalmente, y en lo que se refiere a actuaciones, queda hablar de Sasha Calle, quien no hace nada por erigirse como un personaje con personalidad.

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Imagen: Warner Bros.

Quizá todo este veneno pueda hacer pensar al lector que odié la película, pero no fue así. Me gustó, me la pasé bien, pero hasta ahí. Me parecieron lindos ciertos guiños al Superman de Nicholas Cage o al de Christopher Reeve, y como buen amante de los superhéroes, siempre me gusta ver a personas agarrándose a madrazos, y en ese sentido The Flash ofrece más de una gran coreografía. La película no es mala, pero he de advertir que tampoco es buena.

El futuro del DCEU

Con la llegada de The Flash, se abre un nuevo panorama para el Universo Cinematográfico de DC Comics. Se podría pensar que tampoco me siento animado al respecto, aunque es todo lo contrario: me siento más impaciente por ver lo que sucederá que con cualquier película de Marvel. Visto lo propuesto por Gunn en The Suicide Squad y Peacemaker, y dados a conocer los proyectos que conformarán el primer episodio del nuevo DCEU, no puedo sino sentir que las cosas irán hacia un mejor lugar. En este sentido, creo que The Flash era, pese a todo, una película necesaria, pues cierra un periodo de la historia de DC Comics al mismo tiempo que abre otro.

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Imagen: Warner Bros.
Lo bueno
  • Toda la secuencia de desmoronamiento Multiversal: una oda a las producciones audiovisuales de DC Comics.
  • Las secuencias de pelea, en especial aquellas protagonizadas por los Batman.
  • R.I.P. Snyderverse, al fin.
Lo malo
  • Ezra Miller como Ezra Miller tratando de ser Flash.
  • Lo obvio del fanservice.
  • Una historia sencilla y sin muchas ambiciones.
  • La música. Nunca hablé de la música. ¿Dónde estuvo la música, además de reviviendo viejos clásicos como el tema de entrada de Batman?
Veredicto

The Flash no es una mala película, pero sí es una obra que llega tarde. Al haber sido retrasada constantemente, y después de enfrentarnos a toda la producción multiversal de Marvel, se siente algo usada la fórmula de los Universos Alternativos. Como puente entre el viejo y el nuevo DCEU la cinta funciona, pues como si se tratara de una Crisis en Tierras Infinitas, arregla las inconsistencias narrativas de la última década con “magia del multiverso“.

Los fanáticos del personaje ciertamente se sentirán algo decepcionados, pues tanto el guion de Christina Hodson como la interpretación de Ezra Miller no logran hacerle justicia al bueno de Barry Allen. Esperemos que con la llegada de James Gunn el velocista escarlata tome otro rumbo.

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