Reseña – Birds of Prey (and the Fantabulous Emancipation of One Harley Quinn): una película con un mensaje que se perdió entre los colores

| 6 de febrero de 2020
Con aciertos y errores Birds of Prey es una cinta arriesgada que tenía mucho potencial... ¿Logra explotarlo?

Por fin llegó a los cines Birds of Prey (and the Fantabulous Emancipation of One Harley Quinn), una película con un título tan largo como la expectativa que generó desde el momento de que se anunció. Ésta es la primera de una oleada de películas sobre heroínas que llegarán este 2020. Y cumple con todos los estándares de una película del género: Es colorida, está llena de bromas, hay mucha acción y parece que no trata de nada. En términos generales es mejor que su predecesora, Suicide Squad, y eso es todo lo que realmente se esperaba de ella: cumplidora sí es.

A continuación hablaremos de Birds of Prey y, aunque he tratado de evitar los spoilers, es posible que se me vaya alguno y les pueda arruinar la experiencia de la película. Les avisaré cuando eso vaya a pasar. Les recomiendo que si tienen ganas de ir a ver la película, vayan, la vean y regresen a comentar esta opinión. Que ninguna reseña o recomendación les impidan hacer lo que quieran hacer, ni disfrutar lo que quieran. Digo, ya están grandes.

(Warner Bros.)

El regreso de la Harley Quinn

Secuela directa de Suicide Squad, Birds of Prey cuenta la historia de Harley Quinn luego de que el Joker rompe su relación sentimental con ella y la posterior depresión que arrastra hasta el día en que decide darle un cierre al luto afectivo. Todo esto advierte a todos los criminales de Ciudad Gótica que Harley Quinn ya no tiene la protección del mayor sicario de la historia, por lo que tratarán de matarla. Especialmente Roman Sionis (Ewan McGregor), el mafioso conocido como Black Mask.

Al mismo tiempo, hay una vigilante suelta en la ciudad que se llama a sí misma como Huntress (Mary Elizabeth Winstead), provocando una oleada de asesinatos. Huntress es perseguida por la detective Renee Montoya (Rosie Perez); una detective capaz que ve, con frustración, cómo los ineptos policías de Ciudad Gótica minimizan su trabajo por ser mujer.

En el bar de Roman Sionis trabaja como cantante (su ruiseñor, dice él) Dinah Lance / Black Canary, quien sólo puede observar desde la distancia la caída en depresión de Harley. Es vecina de una adolescente cleptómana llamada Cassandra Cain (Ella Jay Basco) quien roba una gema del bolsillo de Victor Zsasz (Chris Messina), el sicario de Sionis.

A partir de este momento Cassandra se convierte en el objetivo de Sionis y, para salvar su vida, Harley Quinn debe llevársela, pero Black Canary y Renee Montoya quieren impedirlo, mientras que Huntress las encuentras en su sangriento camino de venganza. A partir de este momento todo explota.

(Warner Bros.)

Única y diferente

Uno de los aciertos más grandes de la película está en su narrativa. Al ser la visión de alguien con trastornos, sufre de saltos abruptos de tiempo y termina contándose en todas direcciones sin que pierda coherencia. A diferencia de su predecesora espiritual, Suicide Squad, e incluso su hermana mayor, Justice League, esta película no adolece de alguna debilidad en sus protagonistas. Cada uno de los personajes es sólido, con intenciones claras y personalidad propia, no se pierde su esencia en ningún momento y eso, para una película de superhéroes, es un gran adelanto.

Aquí hay una historia profunda, desgarradora, sobre abusos y represión en muchos niveles. Por desgracia, el mensaje se deslava entre los colores, la música y las bromas. Si logras ver a través de ellos, si pones atención, lo que verás te dará miedo, porque comenzarás a identificar patrones de violencia que has visto reproducido (como hombre) y que has enfrentado (como mujer). Si la directora Cathy Yan y la guionista Christina Hodson hubieran decidido ir por ese camino, estaríamos hablando de una película comparable al Joker de Todd Phillips y con el Deadpool de Tim Miller. Lamentablemente no se atreven a tanto.

Otro gran aspecto de la cinta es que no es conciliadora. No hay un solo hombre bueno, la mayoría son agresivos, violadores, criminales, abusivos y, en el menor de los casos, corruptos y estúpidos. Como en el mundo real, pues, sólo que trasladado a un universo en el que existe Batman. Y digo que no está mal porque la cinta va dirigida a un público que claramente no ha tenido la representación necesaria en este género. Mientras Capitana Marvel se encarga de problemas en el espacio, lejos, Wonder Woman es un ser divino y Black Widow un agente del gobierno, Las aves de Presa combaten a los vatos que esperan que estés lo suficientemente borracha para atacarte sexualmente. Un problema tan grande y extendido en el mundo real que no podemos negarlo o bromear con él.

(Warner Bros.)

Aves de Presa

Birds of Prey pudo llegar muy alto, pero se cae por los mismos problemas que tienen todas las películas de DC: a veces parece que no están tratando de nada, pero todo tiene que ser extremo.

No sé si sea porque la protagonista principal es un personaje con ansiedades muy profundas o porque la directora tiene horror vacui o FOMO (del inglés fear of missing out, «temor a dejar pasar» o «temor a perderse algo»), pero la cinta está cargada de música todo el tiempo. Convirtieron un gran soundtrack en una tortura. Todo siempre tiene que ser extremo, y te hace pensar que si parpadeas te vas a perder algo. Así, la película no tiene descansos; y esta hiperexitación no funciona como la forma narrativa chingona de Corre, Lola, corre (1998), sino como un perrito que estuvo solo todo el día y te recibe cuando llegas a casa como si hubieras estado muerto y resucitaste para venir a acariciarlo. Es pura desesperación y satura.

Por desgracia, la película decide irse por ese camino de colores, y no termina de explorar temas verdaderamente importantes como los traumas de Harley Quinn y su necesidad de estar acompañada por hombres abusivos desde que su padre la cambió por unas latas de cerveza; o el acoso laboral que sufren Diana y Montoya; los traumas batmanezcos de Huntress; o la violencia intrafamiliar que sufre Cassandra. Esas sí que son historias, pero deciden no ir por ahí, porque la gente de Warner debe considerar que la gran mayoría de las personas que ven estas películas son muy tóxicas y las van a boicotear ¿o no?

(Foto: Warner Bros.)

Lo bueno
  • El Joker de Jared Leto ya no está presente ni en diseño
  • El fan service y referencias de Suicide Squad y la serie animada de Batman de los 90
  • La buena selección musical
  • Los personajes que son sólidos
  • La narrativa que es interesante
Lo malo
  • Les dio miedo contar una historia profunda
  • A veces no está tratando de nada
  • La música mal aplicada te satura
  • La peor escena post créditos hasta la fecha
Veredicto

Creo que Birds of Prey debió ir por el oscuro camino del abuso y no sólo tratarlo suavemente.

¡Aquí viene un spoiler muy grande!

Hay dos escenas que pudieron señalar una vía muchísimo más interesante. La primera es cuando Harley está triste y completamente ebria y un tipo equis del bar se entera de que ya no está con el Joker e intenta llevársela junto con su amigo para abusar de ella. La segunda es cuando Sionis explota en cólera en su bar y ataca a una mujer sólo porque se estaba riendo y obliga al novio de ésta a rasgarle el vestido. Sin embargo, estas escenas traumáticas se pierden en una lluvia de colores y saturación musical.

Al final de la cinta, sólo hay una escena post créditos y no es una escena como tal. Al terminar todos los créditos se escucha la voz de Herley preguntándole al público si siguen allí esperando y para los que lo hicieron tiene como recompensa la revelación de un gran secreto de Batman. Y ya, luego todo se corta abruptamente. Si eres una (o un) completista del género, vale la pena quedarse, si no puedes saltártelo sin problemas y no afectará tu experiencia.

La película cumple y seguro hará que lo pasen bien quienes busquen pasarlo bien y le dará un poco más a quienes sepan ver en la profundidad. De cualquier manera, es una lástima que DC siga siendo tan conservador en sus experimentos más arriesgados.

Más reseñas