No es el Call of Duty que esperabas, pero eso no es malo.

Call of Duty Black Ops 4 Primeras Impresiones

Durante la beta privada de la nueva entrada en las serie de shooters Call of Duty, pasé por muchas fases: escepticismo, negación, nostalgia culposa, adaptación, frustración y finalmente, aceptación.

No, este no es tu típico Call of Duty Black Ops. Demonios, ni siquiera sé porqué le pusieron el subtítulo “Black Ops”, si el juego no cuenta con ningún argumento que lo justifique.

Lejos están los días de Alex Mason, el Sargento Woods o Viktor Reznov, pues las mecánicas de sus juegos le dieron lugar a esta nueva mezcla de conceptos de juegos más recientes (y exitosos) como Overwatch, Fortnite, Player Unknown’s Battlegrounds e incluso Tom Clancy’s Rainbow Six Siege.

Las letras chiquitas… de la interfaz

Lo primero que me encontré es que apenas pude leer algo en la nueva interfaz del juego. Tengo una pantalla LED de 40 pulgadas y la información importante que necesito leer es apenas discernible. En serio, casi me da jaqueca intentando leer letras que parecen hormigas.

Experimenté un problema similar jugando The Witcher 3 en 2015, en donde cada globo de texto era imposible de leer sin tener que pegarme a la pantalla.

¿Puedes leer este texto? Nosotros tampoco.

La interfaz cambió, pero no sé si para bien, porque ahora tengo que navegar usando el stick izquierdo para arrastrar el cursor hacia la opción que necesito.

Esto no es algo malo, pero sí extraño, en especial si estoy usando un control y no un mouse.

Ahora, el reducido tamaño de la fuente arruina la experiencia de personalización previa a cada partida, así como la experiencia de juego que, con tanta notificación e información mal visualizada, acaba por contaminarse.

Lo nuevo que llegó ¿para quedarse?

Es cierto que la fórmula de Call of Duty se había comenzado a estancar de unos años para acá, y por ello Treyarch, desarrollador de Black Ops 4, decidió adoptar algunas tendencias que han tenido éxito en otras sagas de shooters.

Primero que nada, la acción de Black Ops 4 (BO4) sigue siendo increíblemente fluida y el diseño de mapas pequeños y con no más de tres rutas principales, añade un nivel de estrategia que se extrañaba.

También se aumentó el tiempo necesario para matar a los enemigos de forma similar a como Halo había manejado sus duelos multijugador. Esto permite que los jugadores que fueron sorprendidos por la espalda, tengan oportunidad de reaccionar para defenderse o incluso para contraatacar.

De hecho, para ayudar en este aspecto, se añadió una pequeña barra que muestra la salud de tu presa para que, como cazador, sepas qué tan cerca está de morir… o de lanzarte una granada que te haga perder toda la ventaja que habías ganado.

Muchas de las armas del arsenal de BO4 te serán familiares.

En lugar tener una granada desde el inicio, cada jugador tiene accesorios que van apareciendo conforme pasan tiempo en cada respawn. Por ejemplo, si tu personaje tiene una granada táctica, solo podrás usarla a los 20 o 30 segundos de haber reaparecido en la partida.

Este modelo fue tomado prestado de otros juegos como Destiny, en los que las  habilidades especiales no aparecen desde el primer segundo, sino que van apareciendo entre cada respawn para darle oportunidad a los enemigos de planear sus estrategias de defensa con mayor efectividad.

La salud que se restablece sola también fue eliminada en favor de un sistema similar al de Fortnite, en el que el jugador tendrá que automedicarse para recuperar un poco de la salud perdida.

Esta dinámica de los paquetes de salud adquiere mucho más sentido al jugar el modo Heist, en el que si no recoges tu botiquín, poco podrás hacer para darle la victoria a tu equipo.

Hay cinco modos principales de juego, pero el mejor siempre será Kill Confirmed.

Esta nueva mecánica funciona mucho mejor gracias a que ahora contamos con un medidor de salud que muestra exactamente qué tan cerca estamos del frío abrazo de la parca, en lugar del abstracto gel rojo que aparecía manchando nuestras pantallas en los juegos anteriores de Call of Duty.

Tal vez una de las adiciones más polémicas que veremos en el juego es la llegada de obstáculos físicos, muy á la Tom Clancy’s Rainbow Six Siege, que podremos colocar en el camino con el fin de contener el movimiento del enemigo.

El alambre de púas hace mucho daño.

Una barricada o alambre de púas bien colocado podría cambiar el flujo de la partida con rotundidad, pero también puede enfrascar un duelo muy rápidamente.

El diseño de mapas sigue siendo muy “Advanced Warfare”

No voy a mentir: no me gustan los mapas pequeños, así que si me pones uno tan grande como los que presenta Battlefield V, ahí me voy a quedar.

Sin embargo, entiendo que para el ritmo de un juego como Black Ops 4, los mapas necesitan ser más compactos, y eso es lo que me presentó este beta privado,

Esta vez los de Treyarch se fueron muy a la segura e hicieron mapas “sencillos” y funcionales, que presentan dos o tres caminos principales y un par de pasadizos que permiten flanquear al enemigo con cierta facilidad.

En lugar de Alex Mason tenemos a este vato con gafas del Dr. Emmett Brown.

Sin embargo, el pecado de los diseñadores de mapas de BO4 fue irse por la segura. En los mapas que jugué en el beta, vi conatos de propuestas interesantes (como la verticalidad de los escaparates urbanos o el camino subacuático del mapa caribeño), pero no material para dejarnos con un nuevo mapa legendario que le guste a la mayoría como Pipeline (Modern Warfare), Nuketown (Black Ops) o el legendario Crash de Call of Duty 4: Modern Warfare.

Adiós a las facciones

Por más que busqué, no vi ni soviéticos, ni alemanes, ni vietnamitas, ni yihadistas; solo personajes que parecían sacados de juegos como Hearthstone: Heroes of Warcraft.

Black Ops 4 nos ofrece la posibilidad de jugar con un montón de mercenarios sin personalidad o nacionalidad clara y eso, para los jugadores veteranos de CoD, es completamente normal.

Los mapas disponibles se van muy a la segura.

Tenemos a Torque (que parece un enano de Warcraft), a Battery (Sombra de Overwatch, ¿eres tú?), a Prophet, a Recon, a Ajax y a otros personajes que traen un paquete de armas y perks específicos, pero que pueden ser cambiados una vez que llegas al nivel necesario para acceder a la opción para “Crear tu propia Clase”.

Muchas opciones irrelevantes de personalización

Una de mis principales quejas es en este aspecto: ¡No hay opciones relevantes de personalización de juego en Black Ops 4!

¿De qué me sirve una opción para ver a mis compañeros a través de las paredes si mi estilo de juego exige un perk que, o no existe en el beta o que Treyarch decidió eliminar completamente del juego.

En títulos anteriores de la saga había buenos perks como Stopping Power, Lightweight o Ghost, que realmente te ayudaban si lo tuyo era ser un maldito fantasma pateatraseros, pero aquí los perks son casi estéticos y no son una alternativa real para adaptarse a tu estilo de juego.

Además, son tantos los perks, que estudiarlos todos y cada uno para saber cuál te servirá mejor, te tomará más tiempo del que tu paciencia puede darte.

Problemas técnicos, ¿ontán?

La verdad es que no tuve problemas técnicos al jugar el beta privado de Call of Duty: Black Ops.

Juego desde mi casa, en un Xbox One de 2013 y con una asquerosa conexión no superior a los 13 mbps de bajada y 1.5 mbps de subida, y en ningún momento sufrí lag.

Tampoco experimenté una caída dramática en la tasa de cuadros por segundo, ni la aparición súbita de texturas o gráficas en el juego, así que si los de Treyarch siguen haciendo bien su chamba en este aspecto, no dudo que el juego final acabe siendo una gran experiencia en línea.

Las gráficas son buenas, pero no impresionan respecto a los juegos anteriores.

Conclusión

Podría pasar horas hablando de todo lo que vi en el beta de Black Ops 4, pero puedo decir que, si bien extrañaré la continuación de las campañas individuales que hicieron legendaria la saga de Black Ops, Treyarch acertó en volcar su atención a lo que la mayoría de los jugadores competitivos querían: el multijugador puro y duro.

No, no es un multijugador excelente y seguro disgustará a muchos de los puritanos de la saga Call of Duty, pero también se atreve a innovar en aspectos que no habían sido tocados en muchos años.

Black Ops 4 no es una copia de Fortnite ni Overwatch, sino el resultado de la adaptación de varios de los elementos que hicieron exitosos a estos juegos y los pusieron en el top of mind de miles de jugadores del mundo.

Black Ops 4 no es perfecto, pero tampoco es malo, es sólo un juego que arrastra consigo el peso de más de una década de una fórmula que enamoró al mundo al principio, pero que acabó por cansarlo al final.

La próxima beta se libera en septiembre y el juego final saldrá el 12 de octubre de este año. A partir de entonces veremos si todo lo nuevo que el equipo de Treyarch trajo a la mesa, justificará los drásticos cambios que ha sufrido el cuarto capítulo de Black Ops.

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