7 pasos para elegir la memoria RAM ideal y mejorar el rendimiento de tu Gaming PC

con estos consejos podrás elegir la mejor memoria para hacer todo un gamer.
(Foto: Pixabay)

Si eres un gamer consagrado entonces debes tener una gaming PC de primera línea, pero si apenas estás pensando en armar una o mejorar la que ya tienes, entonces Luis Pérez, Technology Manager México and Latam & TRG México de Hyperx, tiene los mejores consejos para ti al momento de elegir una memoria RAM.

Según el experto, una memoria RAM es como el cerebro de tu máquina, y para que funcione a la perfección debe ser el más ágil.

Explica:

“En general, las caídas de cuadros en escenas complejas se suelen atribuir a falta de potencia en el CPU o GPU, pero todo es parte de un delicado equilibrio, una cantidad de RAM insuficiente para las demandas del juego y como configuras su calidad gráfica también pueden meterte en problemas”.

Por eso a continuación te presentamos 7 de sus mejores consejos para elegir una memoria RAM y mejorar el rendimiento de tu Gaming PC:

  1. Identifique la generación del procesador de la computadora y el chipset de la motherboard de su computadora. Estos puntos determinan las tecnologías compatibles con el sistema.
  2. Observe los componentes de memoria que ya están instalados en el sistema y verifique que todos los canales de memoria que la computadora pone a disposición ya estén en uso. Algunas máquinas pueden tener dos, cuatro o incluso ocho módulos de memoria, pero cada conjunto de chips tendrá su tecnología de canal determinada junto con el procesador instalado.
  3. Si la máquina tiene instalado solo un módulo de memoria, la instalación de un segundo módulo, con la misma configuración, número de chips y capacidad, proporcionará el doble de ancho de banda en comparación con el actual. Un módulo de memoria instalado solo permite procesar 64 bits de datos por ciclo, y hoy todas las máquinas son compatibles con al menos dos canales.
  4. Con ambos canales funcionando, es importante verificar que la configuración actual cumpla con la demanda de memoria de los programas utilizados. Hoy en día, un sistema con al menos 16 GB de RAM permite que los juegos más recientes se ejecuten de manera muy satisfactoria. Hay programas que, por sí solos, funcionan muy bien con solo 8 GB de RAM, pero en muchos casos, para los jugadores que quieren jugar y transmitir al mismo tiempo, 16 GB es lo necesario. La cantidad de módulos siempre debe ser un número par, dependiendo de los canales disponibles.
  5. Entre menos módulos se usen, mayor será la velocidad en MHz que puedas obtener con la plataforma. Por ejemplo, 32 GB se pueden configurar usando cuatro módulos de 8 GB o dos módulos de 16 GB, pero cuando sea posible, se debe dar preferencia a la configuración de dos módulos de 16 GB, permitiendo que se puedan usar módulos con frecuencias más altas. En plataformas de cuatro canales, lo ideal es usar 4 módulos en lugar de ocho, siempre en números múltiples de cuatro. Esto es aún más válido cuando uno se adentra en el terreno del overclocking.
  6. Lo ideal es que las memorias utilizadas tengan las mismas frecuencias. Si bien es sabido que esto no es causal de incompatibilidades, al mezclar frecuencias diferentes el procesador ajustará automáticamente a la menor de las dos. Pero módulos de diferentes frecuencias también pueden tener otros parámetros diferentes, como latencias o densidad de los chips, haciendo que sea más difícil alcanzar el máximo performance o hacer overclock.
  7. La mayoría de los procesadores soportarán sin problemas módulos DDR4 de 2400 o 2666 Mhz, pero las nuevas plataformas como los procesadores Intel de décima generación tienen una especificación hasta 2933 Mhz. y aceptan memorias más rápidas, también según el modelo de la motherboard en la que está instalado. Los AMD Ryzen de 3ra y 4ta generación también se sienten más cómodos con frecuencias más altas como 3000 y 3200 MHz., que incluso pueden subir todavía más a través de los conocidos perfiles DOCP y EOCP. Es por eso por ejemplo que HyperX se ha esforzado al máximo en la última generación de sus memorias Fury logrando latencias más ajustadas y perfiles más agresivos de XMP en las frecuencias de 3000 Mhz y superiores, en función de permitir al usuario exprimir hasta la última gota de performance que el CPU es capaz de entregar.