Luego de publicar un tuit que para algunos pareció inapropiado la compañía fue bombardeada hasta convertirse en trending topic.

Donald Trump no puede dejar de ser noticia, y es posible que no lo deje de ser en mucho tiempo. Luego de las acciones que tomó en contra de inmigrantes musulmanes, una serie de protestas invadieron las calles de Estados Unidos y, especialmente en Nueva York, la asociación de taxistas local (New York Taxi Workers Alliance), decidió suspender sus actividades durante una hora en apoyo al movimiento.

Todo parecía transcurrir con naturalidad. Obviamente, ante la suspensión de la asociación, Uber trató de ofrecer una mejora, pero evidentemente lo hizo mal, pues a la compañía le pareció buena idea tuitear un mensaje que informaba que, debido al aumento de solicitudes, el rengo de precios dinámico se desactivaría en la zona del aeropuerto J.F.K., y que eso podría representar un tiempo de espera más largo.

Los usuarios de las redes sociales, entre ellos celebridades como Lena Dunham, no tardaron en interpretarlo como un desafío de la empresa para que la huelga se rompiera.

Entonces, todo fue caos para el servicio de transporte privado y bajo el #DeleteUber, la compañía comenzó a recibir una serie de comentarios desacreditándola. No hay que olvidar que el enojo de los usuarios también proviene de que Travis Kalanick, presidente ejecutivo y fundador del Uber, se unió en diciembre al grupo de empresarios que asesorará económicamente a Trump, conjuntamente con otra docena de líderes del país, lo que ha hecho que él y por ende Uber se ganen la reputación de “amigos de Trump”.

Pero esta es sólo la punta del Iceberg. Por un lado, la gente que detesta ha Uber desde siempre encontró la mejor excusa para ver en la compañía un tentáculo republicano, mientras que aquellos que eran usuarios, pero no simpatizaban del todo con las políticas de Uber, hallaron el pretexto exacto para borrar de una vez por todas la aplicación de sus dispositivos.

Frente a lo ocurrido Uber terminó pidiendo una disculpa, diciendo que todo fue un mal entendido.

Y posteriormente, el domingo, Kalanick emitió un comunicado oficial, donde expresaba una posición más crítica al respecto y tachaba de injusta la decisión del presidente estadounidense. Además, prometió crear un fondo de defensa legal de 3 millones de dólares para ayudar a los servicios de inmigración y traducción. También, el CEO dijo que apoyará a los conductores que se encuentren de vacaciones pero no puedan volver a su país.

Si bien es una buena medida, lo cierto es que para muchos, las declaraciones de la compañía y los remedios tardíos, parecen puras patrañas, patas de ahogado o tomaduras de pelo. Tendremos que esperar a mediados de este año para saber si realmente las redes sociales repercutieron en los números de la compañía, al menos en Estados Unidos.

vía The Verge

fuente Uber

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