El Bump Stock es un accesorio que se usa en los rifles semiautomáticos. (Foto: Getty)

Comprar armas automáticas en EE. UU. es ilegal, pero con este aparato es posible disparar cientos de cartuchos sin despegar el dedo del gatillo.

Es una pieza de plástico que se vende a precios que van de los 200 a los 400 dólares. No hace falta un chequeo de antecedentes criminales ni una licencia para comprarlo. Es el Bump Stock, el dispositivo que usó Stephen Paddock, autor de la masacre en Las Vegas, para asesinar a decenas de personas desde la ventana de un hotel.

Las armas automáticas son aquellas que permiten disparar toda la munición sin necesidad de despegar el dedo del gatillo. Desde finales de los años ochenta, en Estados Unidos es ilegal comprar, accionar y poseer este tipo de armas. Sin embargo, el Bump Stock es una forma completamente legal de hacer que un rifle semiautomático “se convierta” en uno automático.

Rifle AK con Bump Stock añadido a su parte trasera
Rifle AK con Bump Stock añadido a su parte trasera. (Foto: Getty)

Un rifle AR-15 semiautomático, como el que usó Paddock en Las Vegas, requiere que se presione el gatillo una vez por cada disparo. Pero con un Bump Stock es posible vaciar un cargador de 30 cartuchos en menos de cuatro segundos sin mayor esfuerzo.

Esta pieza de plástico reemplaza la culata tradicional de un rifle por una versión que se desliza. Se instala en la parte trasera del arma con relativa facilidad y se puede fijar para usarla como culata tradicional girando una perilla dispuesta en su sección inferior.

El Bump Stock aprovecha el culatazo de cada disparo para deslizar el arma lejos del usuario y posicionar su dedo nuevamente sobre el gatillo, permitiendo accionar el arma mucho más rápido de lo que lo haría sin ayuda de esta pieza.

El hallazgo de al menos un AR-15 modificado con un Bump Stock en la habitación desde la cual Paddock disparó, hizo que el interés en estas cosas cobrara fuerza. De hecho, las ventas de estos dispositivos se incrementó en las tiendas de armas en Estados Unidos, una vez que se descubrió que habían servido para cometer la masacre de Las Vegas.

El problema con estos aparatos es que el deslizamiento de la culata compromete la precisión y hace que las balas caigan en todas direcciones. Esta cuestión, claro, no fue impedimento para Paddock, pues desde el lugar en donde estaba y considerando la gran cantidad de personas que había, la precisión era el factor menos importante.

Parece que llegó el momento de comenzar a regular también este tipo de accesorios para evitar más tragedias como la de Las Vegas.

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