Hace un par de días tuve la suerte de poder probar Lords of the Fallen, el nuevo juego de Bandai Namco que promete hacer pasar horas de entretenimiento a sus usuarios.

Hace tres años Bandai Namco (en ese entonces todavía Namco Bandai) estrenó un juego que se ganó el aprecio de muchos gamers que extrañaban juegos de la vieja escuela como Golden Axe o el Dungeons & Dragons de Capcom. Su nombre era Dark Souls, un título que combinaba la acción con varios elementos propios de un RPG, que atrajo por igual a jugadores de diferentes gustos. Todo aquel que lo jugó puede dar testimonio de que el punto que llevó a Dark Souls a ser tan recordado es la endiablada dificultad que tenía.

Dominar Dark Souls era una empresa muy compleja, no sólo porque requería usar prácticamente todos los botones del control el PS3 o Xbox 360, sino porque era imposible poner pausa en el juego. A pesar de eso, la mayoría de las personas que conozco que lo jugaron quedaron enganchados con él, volviéndose adictos al juego durante meses.

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Harkyn, el protagonista del juego

Gracias al éxito, otros desarrolladores han comenzado a darle importancia a este tipo de títulos, los cuales se alejan de la búsqueda por conseguir atraer al público casual, y apelan a llamar la atención de los hardcore gamers.  Prueba de lo anterior es la reciente aparición de la secuela de Dark Souls, el anuncio de Bloodborne o el estreno esta semana de Lords of the Fallen.

Si son fans de Dark Souls disfrutaran enormemente Lords of the Fallen, debido a que se maneja prácticamente igual. Cada botón del mando permite realizar una acción diferente, todas ellas están orientadas en infligir daño a nuestros oponentes, esquivar ataques o usar pociones. El ambiente del juego también es muy similar, lleno de paisajes que combinan la apariencia medieval y fantástica, muy parecidos a los escenarios más escabrosos de Lords of the Rings, sólo que con demonios en lugar de orcos. Aunque parezca difícil de creer, el feeling de Lords of the Fallen es más oscuro que el de el juego en el que se inspira. Obviamente los gráficos son mejores, debido a que el nuevo juego de Bandai Namco está diseñado para demostrar el potencial de las nuevas consolas de Microsoft y Sony.

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Como era de esperarse, Lords of the Fallen también es rabiosamente difícil, por lo que será un reto incluso para los que ya están acostumbrado a este tipo de juegos. A la hora de tomar el control de Harkyn, una mezcla de guerrero y mago al que puedes elegir su tipo de habilidad –si prefieres que sea más fuerte o más ágil, o un punto medio entre ambas opciones–, pude comprobar que incluso el enemigo más débil era un reto.

Al llegar al jefe de nivel, la cosa se puso más difícil, porque un ataque del musculoso villano del doble de tamaño de mi personaje reducía casi la mitad de mi energía, por lo que la estrategia en contra de este ser infernal era atacar y huir, como dictan los viejos cánones aprendidos jugando la arcadia de las Tortugas Ninjas.

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En ocasiones la mejor estrategia en contra de los jefes era atacar y huir

Como en los clásicos beat ‘em up, el truco de este tipo de juegos es aprender la secuencia de ataque de los enemigos, tener paciencia y crear una estrategia que nos lleve a la victoria. Lamentablemente perecí en mi intento por derrotar al jefe en varias oportunidades. Sin embargo, me quedé satisfecho de comprobar que es un juego que posee todo el potencial de ser igual de adictivo que Dark Souls.

Lords of the Fallen ya está disponible para PlayStation 4, Xbox One y PC.

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